¿Y si soy celiaco? La sospecha de celiaquía es ahora algo más habitual precisamente porque hay mucha más información (afortunadamente). Además también sabemos que hay una cifra enorme de celiacos por diagnosticar y que es una enfermedad relativamente frecuente (1% de la población). Algunas señales de nuestro cuerpo deberán despertar en nosotros y en nuestros médicos la sospecha de celiaquía. Así que si algo no va bien, acude a tu médico y explícale con detalle todo lo que te pasa.

Una de las mayores expertas en celiaquía en España, la Dra. Isabel Polanco, es muy clara con la frase «la celiaquía afecta desde la punta del cabello a la punta del pie». Y es que la celiaquía es una enfermedad que no sólo afecta al aparato digestivo, sino que es sistémica y es relativamente común». El gran problema es que entre un 80 y un 85% de los celiacos están aún por diagnosticar. Así que es fundamental que ese diagnóstico aumente, y para ello los celiacos ya diagnosticados podemos aportar nuestro granito de arena, especialmente con nuestros seres más queridos, que son el principal grupo de riesgo de celiaquía. 

Aproximadamente un 30% de los familiares de primer grado de un celiaco, tienen genética compatible con la celiaquía y por tanto pueden llegar a desarrollar la celiaquía -aunque sólo lo hace el 1% de la población-. Así que para que ese infradiagnóstico sea cada vez menos «infra», nuestros familiares de primer grado -padres, hijos y hermanos- deberían hablar con su médico, tal y como explicamos detalladamente en la guía 0 Gluten. Lo más recomendable es hacerse una prueba genética, independientemente de que tengan o no síntomas (digestivos o extradigestivos).

Nuestros familiares tienen más opciones de ser celiacos, pero hay un gran número de señales que pueden despertar en nosotros o en nuestro entorno la sospecha de celiaquía. Si conoces a alguien con alguno de estos síntomas o señales, o si tú mismo, querido lector, los sufres, lo más recomendable es acudir al especialista.

Sospecha de celiaquía

1- Niños con baja talla, hinchazón abdominal, irritabilidad

Los síntomas en niños son los típicos de una celiaquía clásica. Les cuesta crecer o coger peso, suelen estar hinchados, pueden tener diarreas o estreñimiento y tienden a tener cambios de humor. Si además tiene algún familiar celiaco, hay motivos de sobra para despertar en nosotros la sospecha de celiaquía.

2-Enfermedades autoinmunes

La celiaquía es una enfermedad autoinmune y guarda mucha relación con otras enfermedades autoinmunes, sobre todo con la diabetes y el hipotiroidismo de Hashimoto. Pero hay muchas enfermedades relacionadas con la celiaquía, tal y como explicamos en la guía 0 Gluten.  A veces se manifiestan antes que la propia celiaquía y ésta permanece mucho tiempo sin diagnosticar empeorando por tanto los síntomas de ambas. Por eso si sospechas que puedes padecer celiaquía, coméntaselo rápido a tu médico. Un diagnóstico precoz es mucho fundamental. Echa un ojo también a la lista de enfermedades asociadas a la celiaquía.

3-Problemas ginecológicos

Una menstruación tardía, abortos de repetición, menopausia precoz, niños prematuros o con poco peso al nacer… son señales habituales en las mujeres con celiaquía sin diagnosticar. Además en muchas ocasiones la celiaquía no se manifiesta hasta el embarazo. Así que si es tu caso o el de alguna conocida, ya sabes lo que toca: al médico.

4-Síndrome de Down

La celiaquía es mucho más frecuente entre las personas con Síndrome de Down. De hecho un 12% de las personas con esta patología son también celiacas. Por lo que en este caso es aún más importante realizar las pruebas diagnósticas de la celiaquía. Las personas con síndrome de down son uno de los grupos de riesgo de celiaquía más importantes.

5- Neurogluten

El Neurogluten supone la implicación del gluten en el desarrollo de una gran cantidad de enfermedades neurológicas como epilepsia, Síndrome de Tourette, Ataxia por gluten, Polineuritis, migrañas. No significa en todos los casos que haya una celiaquía detrás de estas enfermedades, para nada, pero a veces guardan relación, según varios estudios recientes.  Otra opción es que el gluten sea el causante de estas enfermedades aunque no seamos celiacos, pero siempre es conveniente trasladar esta sospecha de celiaquía a nuestro médico.

6- Anemia ferropénica

El gluten daña las vellosidades intestinales e impide la correcta absorción de los nutrientes que llegan al intestino, por eso uno de los síntomas extradigestivos de la celiaquía más habituales es la anemia ferropénica, es decir, el hierro bajo. Para comprobar si nuestro hierro es bajo, bastará con una analítica ordinaria, que nos suelen solicitar cuando notamos cansancio habitual, cabello y uñas débiles…etc.

7- Problemas en la piel

Las manifestaciones cutáneas son muy habituales. La dermatitis herpetiforme, unas manchas peculiares en la piel, es una celiaquía que se manifiesta de este modo. Pero también la psoriasis y otros problemas cutáneos deben despertar en nosotros la sospecha de celiaquía y llevarnos a la consulta del especialista.

Los familiares de un celiaco siempre tienen más opciones de desarrollar la enfermedad, aunque no presenten síntomas. Muy recomendable la prueba genética. 

8- Diarreas, estreñimiento, síntomas digestivos de celiaquía

Estas señales son las que normalmente relacionamos con la celiaquía, aunque son más habituales las manifestaciones extradigestivas. Pero evidentemente hay que tenerlas en cuenta. Si tenemos episodios de diarreas con episodios de estreñimiento, o diarreas que duran unos días y se van, digestiones pesadas, reflujo, etc, también deberemos trasladar a nuestro profesional de la salud, la sospecha de celiaquía.

9- Problemas de huesos

Artritis reumatoide, osteoporosis (especialmente cuando afecta a gente joven), pueden deberse también a una celiaquía sin diagnosticar. De nuevo la inadecuada absorción, en este caso del calcio, debilita nuestros huesos. También hay que tener en cuenta que nuevos estudios establecen una relación entre fibromialgia y sensibilidad al gluten, como explica el reumatólogo del Hospital Puerta de Hierro, el Dr. Isasi.

10- Mi hij@ es celiac@, pero nosotros nunca hemos tenido problemas digestivos

¡¡Danger, danger!! Saltan todas las alarmas. La celiaquía tiene una base genética, por lo que si tu niño o niña, o el niño de tu hermano o el de algún familiar, es celiaco, de algún sitio le han tenido que llegar esos genes. Si además hay algún tipo de síntoma relacionado con la celiaquía, lo más recomendable para ganar tiempo es realizarse una prueba genética. Esta, totalmente indolora, nos dirá si tenemos posibilidades de ser celiacos. Si es positiva habrá que realizar más pruebas, si es negativa, casi podremos descartar la celiaquía en un 100% (casi).

Los expertos en celiaquía siempre explican que la sospecha de la enfermedad no se origina con una sola señal o un síntoma, sino que es la suma de varios lo que puede apuntar a la enfermedad celiaca. Por eso si tienes varios de estos síntomas, o eres celiaco y ves estas señales en algún familiar, es importante consultarlo con el médico, ya que la celiaquía requiere de un diagnóstico lo más precoz posible para evitar la aparición de otras enfermedades, tal y como explicamos en la guía 0 Gluten, en la que también explicamos todo lo necesario para realizar correctamente una dieta 100% sin gluten.

Si acudes al médico para hablar sobre una posible celiaquía, no olvides recomendarle la lectura del nuevo Protocolo de Diagnóstico Precoz de Enfermedad Celiaca. Cuántos más médicos lo lean, más fácil será acabar con el infradiagnóstico.