¿Qué le ocurre a un celiaco si toma gluten? ¿Qué le pasa al organismo de una persona diagnosticada con celiaquía si consume harina de trigo, por ejemplo? Para entender lo que le pasa a un paciente celiaco cuando toma gluten, es fundamental que entendamos qué es la celiaquía, qué es el gluten, y cómo funciona el sistema inmunológico de una persona celiaca.

Qué le pasa a un celiaco si toma gluten: la enfermedad celiaca

Para saber qué síntomas puede tener una persona con celiaquía tras ingerir gluten, es muy importante saber qué es la enfermedad celiaca y desterrar ciertas creencias fruto del pasado que ya han quedado totalmente invalidadas. Y es que durante décadas se ha definido a la enfermedad celiaca como una intolerancia permanente al gluten presente en determinados cereales. Sin embargo, a día de hoy y desde hace ya años, los nuevos documentos, guías y protocolos publicados por distintas sociedades médicas y científicas, recogen una definición diferente.

Así en el vigente Protocolo de Diangóstico Precoz de la Enfermedad Celiaca, se define del siguiente modo:

«La Enfermedad Celiaca es un trastorno sistémico de base inmunológica, causado por la ingesta de gluten y otras proteínas afines que afecta a individuos genéticamente susceptibles»

De esta definición, podemos extraer las características principales de la enfermedad celiaca, algunas de ellas que la identifican como un trastorno totalmente diferente a una intolerancia.

  • Base inmunológica: en la enfermedad celiaca es el sistema inmunológico el que provoca una respuesta equivocada ante la ingesta de gluten, ocasionando una compleja reacción que puede dar lugar a síntomas digestivos y/o síntomas extradigestivos. Es posible también que esta sintomatología sea muy sutil y pase casi desapercibida para el paciente.

  • Gluten: es esta proteína presente en determinados cereales la que ocasiona esa respuesta inmunológica en el organismo del celiaco.

Una vez que sabemos lo que es la enfermedad celiaca, necesitamos saber qué es el gluten exactamente para saber qué le ocurre a una persona celiaca cuando toma gluten.

Qué le pasa a un celiaco si toma gluten: qué es el gluten

El gluten es una proteína o conjunto de proteínas de origen vegetal presente en determinados cereales. Los cereales con gluten más habituales son el trigo, la cebada, el centeno, la avena y sus derivados -kamut, triticale, espelta o escanda, bulgur, etc-. La avena, aunque se incluye dentro de este grupo de cereales con gluten, de forma general, en realidad es un cereal sin gluten, pero antes de consumirlo, las personas celiacas tienen que tener en cuenta una serie de consejos que se pueden leer aquí: avena sin gluten.

El gluten no es un elemento imprescindible para el ser humano, y desde el punto de vista nutricional, los expertos afirman que no es especialmente interesante, pero sí son interesantes las cualidades que aporta a las masas, les da elasticidad, esponjosidad, etc. De ahí que sea una proteína muy empleada por la industria alimentaria.

Qué le pasa a un celiaco si toma gluten: el sistema inmunológico de los celiacos

La clave de la enfermedad celiaca está en el sistema inmunológico. El sistema inmunológico es el encargado de defender el organismo de todas aquellas sustancias que tengan potencial para dañarlo y aunque el gluten, a priori, es una sustancia inocua, el sistema inmunológico de una persona celiaca lo confunde con un agente dañino y pone en marcha una compleja respuesta que acaba provocando un daño en las vellosidades intestinales -situadas en el intestino delgado-.

De hecho ese daño intestinal producido por la respuesta inmunológica, es lo que caracteriza a la enfermedad celiaca y no tanto los síntomas, que como hemos visto pueden ser digestivos y/o extradigestivos, incluso hay celiacos sin apenas síntomas.

Así, la personas diagnosticada de celiaquía debe llevar una dieta 100% sin gluten, estricta cada día y de por vida, ya que es una enfermedad crónica. Cada vez que una persona celiaca consume la más mínima cantidad de gluten, su sistema inmunológico responde desencadenando una reacción que acaba provocando ese daño intestinal, acompañado o no de síntomas.

Ese daño intestinal, que afecta a las vellosidades, produce problemas de absorción de nutrientes, por lo que es frecuente que una persona con celiaquía sin diagnosticar presente déficits nutricionales: la anemia ferropénica es el más común, pero puede haber también déficits de calcio, ácido fólico, vitamina B12, etc. El Dr. Jarque, hematólogo del Hospital La Fe de Valencia, habla sobre las manifestaciones hematológicas más frecuentes de la enfermedad celiaca.

Por lo tanto, cuando una persona celiaca toma gluten, sufre esa respuesta inmunológica que va provocando poco a poco ese daño intestinal y que en un largo plazo puede llegar a ser realmente grave. Y es que aunque es muy poco frecuente, existe el linfoma intestinal asociado a enfermedad celiaca.

El linfoma intestinal asociado a celiaquía, es la peor consecuencia de la enfermedad celiaca y como apunta el Dr. Jarque y la Dra. Natalia López, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, «suele darse en personas que o bien son diagnosticadas muy tarde, o bien no hacen correctamente la dieta sin gluten».

Otras consecuencias de la ingesta de gluten

Partimos de la base de que lo que produce siempre el gluten en el organismo de un celiaco es una respuesta inmunológica que ocasiona un daño intestinal y que con el tiempo puede llegar a producir una total atrofia vellositaria, con todo lo que ello conlleva en cuanto a déficits y carencias nutricionales.

Pero además de eso, cuando un celiaco toma gluten, pueden aparecer otros problemas, como es la reaparición de síntomas digestivos y/o extradigestivos que se daban antes del diagnóstico, y aquí el abanico es muy amplio: desde los síntomas digestivos más frecuentes como diarrea, vómitos, distensión abdominal, estreñimiento, sensación de pesadez, reflujo, etc, a otros síntomas extradigestivos menos conocidos, como las aftas en la boca, brote de dermatitis herpetiforme (si tenemos dermatitis herpetiforme), etc.

Por otro lado, la enfermedad celiaca, como enfermedad autoinmune que es, se relaciona con el resto de enfermedades autoinmunes, y aunque no existe evidencia científica a día de hoy que establezca una relación entre la no adherencia a la dieta sin gluten y el posible desarrollo de otras enfermedades autoinmunes, es algo que se sigue estudiando y que se debe tener en cuenta.

¿Y si no pasa nada?

Existe la falsa creencia de que aquellas personas celiacas que tienen una sintomatología más leve ante la ingesta de gluten, son capaces de tolerar ciertas cantidades de gluten. Sin embargo es fundamental acabar con el mito de los «grados de celiaquía», ya que aunque no haya síntomas externos, siempre que un celiaco tome gluten, sufrirá esa respuesta inmunológica que puede, en un largo plazo, convertirse en un problema muy serio de salud.

La dieta sin gluten es el único tratamiento eficaz a día de hoy para las personas con celiaquía y esta debe ser estricta en todo momento, sin excepciones, sin transgresiones voluntarias y tratando de evitar siempre que sea posible la contaminación cruzada. Y esta dieta sin gluten debe ser igual de estricta para todas las personas celiacas, independientemente de los síntomas externos que tenga.