Evitar la contaminación cruzada ya sea en casa o fuera es una de las cruzadas habituales de los celiacos y sensibles al gluten. Sabemos que el más mínimo contacto con el gluten provoca ya una contaminación que seguro creará reacción en nuestro organismo. Desde Celicidad, preocupados siempre por vuestra salud, os dejamos unos consejos para evitar la contaminación cruzada allá dónde vayáis.

Qué es la contaminación cruzada

La contaminación cruzada se produce cuando los alimentos entran en contacto con agentes ajenos, por lo general nocivos para nuestra salud. En el caso en el que nos ocupa, este agente es el gluten. Por tanto, para los celiacos y para los sensibles al gluten,  la contaminación cruzada es el proceso por el cual nuestros alimentos entran en contacto con el gluten. Pero no solo nuestros alimentos, sino cualquier utensilio, superficie, ingrediente o plato que ha estado en contacto con el gluten, aunque sea minímamente, no puede ser utilizado para cocinar sin gluten o no puede ser ingerido por un celiaco. Así lo definimos en Celicidad.

Consejos para evitar la contaminación cruzada

Evitar la contaminación cruzada es el primer paso tras el diagnóstico. Para ello es necesario aprender a realizar una dieta sin gluten correcta y descubrir cuáles son los principales focos de contaminación cruzada.  Así lo explicamos en el ebook Aprender a Cocinar Sin Gluten.

contaminación cruzada gluten

1-Separación de bienes

Los productos para celiacos y los productos con gluten, llevan vidas independientes, en armarios independientes a poder ser y por supuesto en baldas diferentes. Si compartimos armario, mejor colocar los productos sin gluten en las baldas superiores por si se derrama algo. Si se cae harina sin gluten sobre harina con gluten, ésta última no se habrá contaminado, pero al revés, sí. Hay que tener especial cuidado con aquellos productos o alimentos que sean compartidos por celiacos y no celiacos. Con el ejemplo de la mermelada lo vais a entender perfectamente. Si tenemos un bote de mermelada sin gluten para todos, celiacos y no celiacos, debemos prestar especial atención. Y es que si alguien coge un cuchillo, lo introduce en la mermelada, unta su pan de trigo y después con ese mismo cuchillo vuelve a la mermelada, posibles restos de trigo habrán contaminado ya el bote de mermelada y el celiaco no podrá consumirla. 

En estos casos es más recomendable tener el producto por duplicado, y que el celiaco etiquete o rotule su mermelada (aunque sean iguales), con expresiones que la mantengan a salvo. Nosotros hacemos esto con la mantequilla contaminada, rotulamos la peligrosa.

2-Aceiteras separadas.

El aceite puede tener más de un uso, pero en el momento en el que ha caído gluten en ella, está prohibida totalmente para el celiaco. Así que mejor tener dos aceiteras bien identificadas y separadas para evitar errores, y aún mejor si utilizamos aceite limpio. Si tenemos freidora, utilizarla sólo para patatas, estarán más sabrosas y no habrá ninguna duda, será aceite totalmente apto. Sin embargo si en un momento dado en esa freidora hacemos unas croquetas con gluten, ese aceite estará ya contaminado y no podrá utilizarse para hacer productos sin gluten, como explica la guía Aprender a Cocinar Sin Gluten.

3-Cuidado en el horno.

No se recomienda compartir horno. Hay personas que colocan su pizza encima y la pizza con gluten debajo, y además utilizan el ventilador. Error. Cuando hacemos comida sin gluten en el horno, éste tiene que estar reluciente, ni una triste mota de gluten en él, o también podemos recurrir a los papeles de horno especiales que permiten que por ejemplo nuestro pan se haga igual y no tenga contacto con el exterior. Existen también «sobres» para pizzas realizados con un material especial que permite aislar la pizza del exterior y que se haga igualmente. La podéis encontrar en tiendas especializadas, como Maná, en Madrid.  Una vez que hemos hecho el plato sin gluten, podemos introducir el plato con gluten después sin riesgo. Una vez cocinado y frío de nuevo el horno, toca limpiarlo antes de volver a utilizarlo para trabajar sin gluten. Por norma general, cuando cocinamos sin gluten y con gluten a la vez, es mucho mejor hacer antes la preparación del celiaco para reducir riesgos.

4- Menaje singlu?

No necesitamos unos cubiertos solo para nosotros, ni unos vasos, ni unos platos. Pero hay ciertos utensilios en la cocina que no conviene que entren en contacto con el gluten. Por ejemplo, los cucharones de madera o las tablas de cortar de madera. La madera es un material más poroso y es posible que a pesar de limpiar bien, puedan quedar restos de gluten. Así que no es la mejor idea utilizar este material para trabajar con gluten y sin gluten.  Y por supuesto, nunca utilizar ese cucharón, aunque no sea de madera, para cocinar algo sin gluten y con gluten a la vez, tal y como explicamos con detalle en la guía Aprender a Cocinar Sin Gluten.

Tampoco necesitaremos unas ollas especiales, simplemente si se cocina algo con gluten, debemos dejarlas muy limpias para utilizarlas en otro momento para trabajar sin gluten .

5-Zona especial en la cocina

Si en casa hay celiacos y no celiacos, conviene crear una zona en la que se trabaja exclusivamente sin gluten, si es posible por las dimensiones de la cocina. Si no es posible, tendremos que extremar la limpieza para que ninguna miga con gluten estropee la comida del celiaco. Recuerda: la más mínima cantidad de gluten ocasiona una reacción en el sistema inmunitario del celiaco, haya o no síntomas externos, sean estos más o menos graves. Porque algo que debemos tener siempre muy claro es que los grados en celiaquía, no existen, los únicos posibles son los de lesión intestinal.

Con todas estas medidas podemos estar más o menos tranquilos en casa, siempre y cuando prestemos atención al etiquetado de los productos que compremos y nunca nos arriesguemos cuando tengamos alguna duda. Aprender a hacer la compra sin gluten puede resultar complicado al principio, pero hay una enorme cantidad de alimentos que son sin gluten de manera natural y en ellos debe basarse nuestra dieta sin gluten.

Evitar la contaminación fuera de casa es un asunto más complicado… En nuestra app, Celicidad, podréis encontrar más de 2.200 restaurantes con opciones para celiacos en España, pero la contaminación es un enemigo fuerte que espera al más pequeño despiste para aparecer. Así que mejor estar atentos y ser pesados… que nos llamen lo que quieran, pero siempre debemos preguntar cuando estamos en un restaurante y por supuesto siempre identificarnos como celiacos aunque estemos optando por las opciones sin gluten señaladas en la carta.

6-No jugársela en cualquier restaurante.

En la App Celicidad (de descarga gratuita), encontráis restaurantes que conocen la celiaquía y trabajan evitando la contaminación cruzada, conscientes del daño que provoca en todos los celiacos, de hecho, muchos de ellos han sido formados por las asociaciones regionales de celiacos. A pesar de ello, siempre es necesario advertir que somos celiacos y siempre conviene preguntar por la contaminación cruzada para estar completamente seguros de que están al día.

Consejos básicos para evitar la contaminación en casa.

Consejos básicos para evitar la contaminación en casa.

7-A mi esquinita

Si comemos solos o con otros celiacos, es más sencillo, pero cuando lo hacemos acompañados de otros no celiacos, tenemos que tener también más cuidado y explicarles el tema.  Para no resultar contaminado porque alguien pasa el pan de trigo sobre nuestro plato, es mejor que nos sentemos en una de las esquinas de la mesa (las mesas tienen cuatro esquinas, no vamos a estar solos). El pan con gluten, lo más lejos posible. El objetivo es que no esté pasando el pan con gluten por encima de nuestro plato cada poco porque es fácil que caiga alguna miga. Aún así, hay celiacos que consideran que sentarse en una esquina puede ser discriminatorio, pero allá cada uno con su salud.

8-Mejor no compartir

Es muy habitual pedir raciones para compartir aptas, como por ejemplo, una ensalada, unos pimientos del padrón, lacón… son platos que normalmente podemos tomar (siempre y cuando nos garanticen ausencia de contaminación). Pero en el momento en el que un tenedor que ha tocado el gluten contacta con nuestra comida, ya es muy probable que acabemos contaminados. Así que mejor no compartir, menos riesgo. Es mucho más recomendable, de esa misma tapa de la que todos comen y antes de que nadie la haya tocado,  servir una ración para el celiaco y dejar el resto para los demás.  Así todos comemos a gusto y ellos pueden contaminar lo que quieran, nosotros estamos ya a salvo con nuestra ración.

9- Cubiertos limpios

En muchos sitios traen los cubiertos para todos encima del pan. Es una costumbre habitual y práctica que a nosotros nos causa problemas. Esos cubiertos, evidentemente, no nos sirven, así que toca pedir otros que no hayan estado en contacto con el pan. Es importante decirlo así de claro, evitar la contaminación es nuestro objetivo.

10-Cuidado con las cartas de alérgenos

Desde diciembre de 2014 es obligatorio que los restaurantes señalen los alérgenos que hay en sus platos, desde los aperitivos hasta los postres. Pero mucho cuidado con el etiquetado y las trazas, que un plato no lleve gluten no quiere decir que no esté contaminado, porque de momento no hay legislación alguna que regule este problema. Así que no os fiéis y preguntad siempre si saben evitar la contaminación y lo pueden garantizar.

contaminación cruzada

10-Compártelo con la comunidad de Celicidad.

Somos una app y una web, ya lo sabéis, y tenemos un montón de amigos en las redes sociales. Así que cuando salgas contento de un restaurante cuéntanos tu experiencia en la app y así todos los usuarios podrán verla. Si por el contrario no te han dado un buen servicio y la experiencia no es positiva, cuéntanoslo también, si no se merecen estar en Celicidad, no estarán.