Vivolabs es un laboratorio de biología molecular que pertenece al grupo VIVO y cuyo objetivo «es ayudar a las personas a ser proactivas en el cuidado de su salud desde la comodidad e intimidad del hogar». Vivolabs- antes Genyca- lleva desde el 2005 trabajando en genética de enfermedad celiaca y son gracias a sus conocimientos y experiencia el laboratorio de referencia en análisis genético de enfermedad celiaca. Pero además ofrecen pruebas para saber si existe predisposición genética al desarrollo de determinadas intolerancias alimentarias como a la fructosa y a la lactosa. Trabajan en todo el país.

«En nuestras instalaciones llevamos a cabo pruebas de diagnóstico genético, genética predictiva, identificación genética y análisis clínicos múltiples. El uso de estas técnicas nos permite identificar desde enfermedades de transmisión sexual (ETS) hasta la proclividad a padecer diversas condiciones asociadas a la herencia (cáncer, alzheimer, celiaquía y más), indican en su web.

El equipo al completo de Genyca, forma ahora Vivolabs que pone a disposición de la población las pruebas genéticas de celiaquía a domicilio. «Enviamos el kit de recogida de muestras a donde nos lo piden, se toman las muestras de forma muy sencilla y enviamos de nuevo a que recojan el kit. Después lo analizamos y comunicamos los resultados de manera que el paciente sabrá si tiene o no riesgo genético de desarrollar la enfermedad», apunta Teresa Perucho, Directora Científica de Vivolabs en Onda Celicidad. Una vez recibida la muestra en el laboratorio, se realiza el informe y se comunican los resultados aproximadamente en unos 10 días.

El estudio genético de la enfermedad celiaca es una prueba recogida en el actual Protocolo de Diagnóstico Precoz de la Enfermedad Celiaca (Ministerio Sanidad de España, 2018). «La enfermedad celiaca requiere de una determinada predisposición genética, así que si esta prueba es negativa podemos descartar al 99% la celiaquía, pero solo si esta prueba se ha hecho de forma correcta, es decir si se ha hecho el tipaje completo del sistema HLA que es donde están los genes vinculados al desarrollo de la enfermedad», indica Perucho.

Así, en Vivolabs analizan el tipaje completo en busca de los genes DQ2, DQ8 y Half DQ2, (HLA-DQA1 y HLADQB1) este último también asociado al desarrollo de la patología. «Si no se tiene en cuenta el Half DQ2 podemos estar descartando celiaquía en una persona que quizás la haya desarrollado ya o la desarrolle en el futuro», apunta Perucho.

De ahí la importancia de acudir a un laboratorio como Vivolabs, colaboradores además con la Sociedad Española de Enfermedad Celiaca (SEEC) y que ofrece también la posibilidad de hacer serología de enfermedad celiaca, en este caso, en varios determinados centros de las ciudades de Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga y Alicante . (Infórmate, aquí y usa el código CELICIDAD10 para obtener un 10% de descuento en cualquiera de las pruebas que ofrece Vivolabs).

Además, el actual Protocolo de Diagnóstico Precoz de la Enfermedad Celiaca, indica en qué casos esta prueba es primordial:

  • Pacientes de diagnóstico incierto con sospecha clínica fundada y serología negativa. En estos casos, si no hay riesgo genético, habría que buscar un diagnóstico alternativo al de la enfermedad celiaca. Por el contrario, si la prueba es positiva, «hay que considerar la necesidad de realizar una biopsia intestinal«, según el mencionado Protocolo.
  • Identificación de individuos de riesgo elevado entre familiares de primer grado y pacientes con enfermedades asociadas. Los individuos con genética positiva deben ser sometidos a seguimiento clínico y analítico periódico, ya que pueden desarrollar la celiaquía con posterioridad.
  • Pacientes que han retirado el gluten de la dieta sin biopsia previa, que no quieran o no puedan realizar una prueba de reintroducción de gluten.
  • Pacientes en los que no haya habido respuesta a la retirada del gluten de la dieta, con el objetivo de descartar un diagnóstico erróneo
  • De acuerdo con los nuevos criterios de ESPGHAN, el estudio genético debe realizarse en los niños con sospecha clínica fundada y anticuerpos anti transglutaminasa muy elevados, para así realizar el diagnóstico de celiaquía sin biopsia intestinal.
  • En niños asintomáticos con riesgo aumentado de celiaquía (por enfermedades asociadas o por familiares de primer grado con diagnóstico de celiaquía, también se recomienda la prueba genética de celiaquía como prueba inicial de cribado. En estos casos, si presentan genética de riesgo, se deberá realizar un estudio serológico y si es positivo, biopsia intestinal. Si no hay riesgo genético, no son necesarias más pruebas.
  • Adultos con sospecha clínica fundada, y biopsia con aumento de LIE. En estos casos el estudio genético serviría para hacer un diagnóstico diferencial con otros procesos que cursan con linfocitosis, con independencia de las pruebas serológicas. En este caso, a pesar de la importancia de este resultado, no serviría para confirmar al 100% el diagnóstico en estos pacientes.

Intolerancias alimentarias de origen genético

En los últimos años ha aumentado el conocimiento -y también la incidencia- de intolerancias alimentarias como la intolerancia a la lactosa y la intolerancia a la fructosa, especialmente.

En ambos casos estas intolerancias pueden ser el síntoma de una patología de base que se debe tratar, y en ocasiones esta patología de base es la celiaquía, sobre todo por su estrecha relación con la intolerancia a la lactosa. El gluten en una persona celiaca va dañando las vellosidades intestinales y esto provoca que el paciente no fabrique en condiciones la enzima «lactasa», encargada de descomponer la lactosa. Es ahí cuando surgen las molestias digestivas para tolerar aquellos alimentos y productos que contienen lactosa.

En muchos casos por tanto, esta intolerancia a la lactosa es secundaria y está directamente asociada a la celiaquía. Cuando las vellosidades intestinales comienzan a recuperarse tras un tiempo de dieta sin gluten estricta, la lactasa vuelve a funcionar con normalidad y a descomponer la lactosa.

Pero en ocasiones esta intolerancia a la lactosa no está asociada a la celiaquía, sino que tiene un origen genético, como ocurre también en algunas ocasiones con la intolerancia a la fructosa. Para estos casos están las pruebas genéticas de intolerancias alimentarias. «Aproximadamente el 20% de la población presenta en algún momento de su vida una reacción adversa alimentaria. La identificación de la causa de esta reacción permite conocer si se trata de un proceso alérgico o una intolerancia alimentaria con causa genética», apuntan desde Vivolabs. Concretamente la prueba que ofrece Vivolabs permite conocer el riesgo genético de desarrollar celiaquía, intolerancia a la fructosa e intolerancia a la lactosa.

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Intoleracia a la fructosa, con el Dr. López Rueda

El Dr. López Rueda es uno de los grandes expertos en España en intolerancia a la fructosa y microbiota. En el episodio 12 de Onda Celicidad explica lo que es la intolerancia a la fructosa y cómo tratarla.