Tras casi cuatro décadas dedicadas a su especialidad, la urología,  el Dr. Blas López Rueda, comenzó a estudiar las intolerancias alimentarias hace ya más de tres años. Un caso muy cercano le ha hecho convertirse en uno de los mayores especialistas en la materia en la actualidad. Dirige un grupo de FB desde el que trata de ayudar a pacientes y a profesionales, y tiene planes de fundar una asociación que le permita seguir divulgando. “Es necesario que los médicos aprendan mucho más sobre intolerancias alimentarias y para ello es necesaria la divulgación”, apunta al otro lado del teléfono.

El Dr. López Rueda (foto Granadahoy.com), nos habla en esta información sobre la intolerancia a la fructosa, sus síntomas, el mecanismo que la origina, los alimentos que la contienen…etc. Pero nos habla también de temas muy importantes para todos aquellos que padecen una patología digestiva: sensibilidad intestinal y microbiota y nos introduce otros muy importantes, como el Sobrecrecimiento Bacteriano de Intestino Delgado (SIBO) y los parásitos intestinales como la Giardia. El especialista asegura que aún queda mucho por hacer para conocer a fondo las intolerancias alimentarias y para que ese conocimiento llegue a todos los profesionales de la medicina.

-¿Qué es la intolerancia a la fructosa?

-Las personas que tienen intolerancia a la fructosa, tienen una intolerancia alimentaria que en su caso hace que la fructosa, un monosacárido muy habitual, no sea absorbida correctamente pasando al intestino grueso directamente y ocasionando una gran cantidad de síntomas digestivos y extradigestivos. La fructosa es un monosacárido que encontramos de forma natural en gran cantidad de frutas, en la miel, y junto con la glucosa forma parte del azúcar común, la sacarosa.

-¿Qué síntomas presenta una persona con intolerancia a la fructosa? 

-Dentro de los digestivos, los más comunes son: molestias abdominales, eructos, flatulencias, diarrea, distensión o hinchazón abdominal, estreñimiento, periodos de diarrea con estreñimiento, naúseas, vómitos… En cuanto a los síntomas extradigestivos, estos son muy variados. Podemos tener cefaleas, depresión, fiebre, sensación de frío, llagas y úlceras en la lengua, disminución de la capacidad de concentración y atención, picores en la piel sin causa alguna, sequedad de piel, distintos tipos de dermatitis, queilitis, glositis, alteraciones menstruales, caída de pelo y debilidad de uñas, dolores musculares, contracturas frecuentes, problemas de índole urológica, pérdida de peso, alteraciones de la líbido… Muy diversos y variados.

-¿Qué alimentos son los que provocan estos síntomas relacionados con la intolerancia a la fructosa y por qué? 

-Son varios alimentos, también de distintos tipos. Hay gente que no puede tomar cereales ni semillas, verduras, hortalizas, frutas, frutos secos, legumbres y/o alimentos procesados. Son alimentos que a muchas personas les resultan difíciles de digerir, pero no porque estén enfermos, sino porque no tienen unas determinadas enzimas que son las que les ayudan a digerirlos. Estas sustancias complicadas de digerir, pueden estar de forma natural en nuestros alimentos, o pueden ser añadidos por la industria alimentaria. Pero es necesario recordar que también las podemos encontrar en nuestros medicamentos y en productos de higiene personal. Hablamos de fibra soluble e insoluble, almidones resistentes, polioles (carbohidratos hidrogenados) y gomas. Las sustancias que nuestro organismo no puede digerir, seguirán su camino hasta llegar al intestino grueso.  Cuando llegan allí, surge una pregunta, ¿sirven para algo? La contestación es fácil, para alimentar a nuestra microbiota.

-Siguiente pregunta, obligada: ¿qué es la microbiota? 

-El conjunto de microorganismos, bacterias, virus, hongos, arqueas, que viven en nuestro intestino. La mayor concentración de los mismos está en el intestino grueso. Normalmente, estos seres unicelulares vivirán en armonía con su huésped. Pero para ello, necesitan ser alimentados y a cambio producirán una serie de sustancias beneficiosa para su huésped. Las sustancias que no se pueden digerir por falta de enzimas, serán parte de su alimentación. Excepto la fibra insoluble, que apenas sufrirá modificación y saldrá con las heces.Las bacterias podrán utilizar estas sustancias porque tienen las enzimas necesarias para ello. Este proceso se conoce como fermentación y a través de él conseguirán la energía necesaria para su actividad. En este proceso se producen también sustancias beneficiosas para nuestro organismo como el ácido láctico, el peróxido de hidrógeno, vitamina K, ácidos grasos de cadena corta, sustancias bacterostáticas y más sustancias. Pero además se producen también gases como metano, hidrógeno y anhídrido carbónico. 

Estos procesos fermentativos son bien tolerados por las personas sanas, pero en los pacientes con intolerancia a la lactosa, no lo son, y serán los responsables de muchos de los síntomas digestivos que tienen estos pacientes, y que hemos mencionado ya.

intolerancia a la fructosa

 

-¿Y por qué se produce esta situación? 

Porque estos pacientes tienen un aumento de la sensibilidad intestinal.  Los gases que se producen a nivel intestinal, por los procesos fermentativos, son eliminados por los eructos y las flatulencias. Pero hay una parte que atravesará la mucosa intestinal y pasará a la circulación sanguínea. El sistema venoso los llevará a los pulmones, desde donde saldrán a través del aire que espiramos. Es precisamente en este hecho en el que se basan los test de alientos para determinar si una persona es intolerante a la lactosa, fructosa…

-Dentro de la intolerancia a la fructosa, tenemos dos tipos, háblenos de ellas. 

-Para ello tenemos que tener conocer el papel que realizan en nuestro intestino las microvellosidades intestinales, los enterocitos y los transportadores proteicos de membrana. La primera capa desde dentro hacia fuera, la mucosa intestinal, está formada por la unión de unas células llamadas enterocitos. De la parte superior de los enterocitos surgen unas prolongaciones que son las denominadas vellosidades intestinales o microvellosidades, que deben estar perfectas para que el proceso de digestión y absorción sea óptimo y que en el caso de los celiacos están dañadas. En esas microvellosidades están los transportadores proteicos de membrana, que se encarga de llevar de un lado a otro los monosacáridos que se producen cuando se digieren ciertos carbohidratos, o cuando ya llegan como tales, es decir, en forma de glucosa, fructosa y galactosa. Los traen desde la parte más externa hasta los enterocitos.

Conocemos tres tipos de transportadores y uno en concreto el GLUT5 , que transporta fructosa y sorbitol, está codificado por un determinado gen. Si ese gen sufre una alteración, el transporador no podría cumplir su función correctamente y daría lugar a una intolerancia a la fructosa primaria. Pero como no conocemos a día de hoy ninguna alteración de ese gen, no sabemos diagnosticar este tipo de intolerancia a la fructosa.

intolerancia a la fructosa

Lo que sí sabemos en la actualidad es que ciertos procesos inflamatorios crónicos a nivel de la mucosa intestinal, producen una disminución de la capacidad de transporte del GLUT5, lo que provoca que la fructosa y el sorbitol que se produce o llega a este punto,  no puedan ser introducidos en el interior del enterocito. Es lo que conocemos como intolerancia a la fructosa secundaria o adquirida. También hablamos de intolerancia a la fructosa cuando las enzimas que contribuyen a romper la glucosa y la fructosa no funcionan correctamente. Es lo que ocurre a los intolerantes a la lactosa, su lactasa, la enzima encargada de romper la lactosa para que ésta sea digerida, no funciona correctamente y hace que la lactosa llegue a este punto sin romperse y ocasionando todo tipo de síntomas. En ocasiones puede ser una intolerancia a la lactosa causada por una celiaquía, el daño intestinal del celiaco hace que la lactasa no funcione correctamente.

-¿Cómo se diagnostica la intolerancia a la fructosa? 

-Tenemos el llamado test de aliento a la fructosa. Este test se basa en el principio que parte de los gases que se producen a nivel intestinal, atraviesan su mucosa y llegan al sistema venoso, y de aquí pasa a los pulmones. Estos serán expulsados al exterior por medio del aire espirado.Es importante saber que pasa en una persona normal cuando le damos una solución de fructosa. Esa llegará al intestino delgado y a través del GLUT5, se absorberá, ya que, al ser un monosacárido, no tiene que ser digerida, sólo absorbida. Luego ninguna cantidad debe llegar al intestino grueso. Como esta fructosa no ha sido fermentada en ningún punto del intestino delgado y grueso, no se producirán gases. Y cuando te hagan las tomas, en ellas no habrá ni hidrogeno ni metano, o serán mínimas cantidades

-La solución es la dieta baja en  Fermentable Oligosacáridos Disacáridos Monosacáridos y Polioles, la dieta baja en FODMAP, como se suele conocer. 

-Efectivamente. Cuando a estos pacientes le damos una dieta FODMAP, muchos de estos pacientes evolucionan favorablemente.  Pero sin embargo otros no lo hacen. La dieta FODMAP consiste, en una primera fase, en retirar todos los alimentos que puedan contener sustancias que puedan llegar a nuestro intestino grueso y fermentar. Con ello intentamos controlar los síntomas para dejar descansar a nuestro intestino. Y en una segunda fase comenzar a reintroducir los alimentos que habíamos retirado, poco a poco para ir viendo su tolerancia. No es una dieta ideal, pero de momento es el único camino que conocemos.

-¿Y los que no evolucionan favorablemente con la dieta FODMAP?

-En esos casos sabemos que la intolerancia a la fructosa, va a estar acompañada de otras enfermedades, entre las que tenemos: Chron, Colitis ulcerosa, Síndrome de Intestino Irritable, Colitis linfocítica, celiaquía, Colitis colágena, Gastroenterocolitis eosinofilica, Parasitosis intestinales (giardia u otros), helicobacetr pylori, intoxicación por metales pesados, infecciones crónicas extradigestivas, problemas gástricos diversos, alteraciones de la motilidad intestinal, alteraciones inmunitarias, Sobrecrecimiento Bacteriano de Intestino Delgado (SIBO), etc.

-Actualmente dirige un grupo en FB con más de 9.000 miembros. Balance y planes de futuro. 

-En nuestros grupos Facebook se puede encontrar mucha información que ayuda a la gente a entender lo que les pasa y el camino a seguir para encontrar las causas de sus problemas. Todo esto ha sido fruto de 3 años de trabajo intenso, donde se ha ido recogiendo mucha información de los miembros de los grupos donde he ido colaborando. Hace tres años hablábamos de intolerancia a la fructosa y rápidamente aplicábamos una dieta FODMAP. Esto nos ha servido para aprender mucho sobre ella y para darnos cuenta, que íbamos por un camino, sino equivocado si incompleto.

En un momento de esta evolución nos dimos cuenta que cuando comparábamos las curvas de los pacientes con intolerancias a la fructosa había un grupo muy elevado, que presentaban unas curvas diferentes. Este hechos nos hizo pensar que en esos pacientes ocurría algo en su intestino delgado, que no ocurría en otros. Esto nos llevo a pensar en el Sobrecrecimiento bacteriano a nivel del intestino delgado. A partir de aquí hemos aprendido mucho sobre esta patología, gracias a las publicaciones e investigaciones de gastroenterólogos americanos. Y esta es hoy en día nuestra patología estrella. Posiblemente la causa más probable de intolerancias alimentarias. Pero en muchos pacientes con SIBO, los tratábamos y no terminaban de ponerse bien. En otros no encontrábamos SIBO y sin embargo tenían serios problemas alimentarios. Tras descartar la celiaquía, nos adentramos en el mundo de los parásitos unicelulares y sobre todo a la Giardia Lamblia. Y así vamos aprendiendo. Como siempre digo, hemos comenzado y el camino es largo. Esperamos después del verano tener lista nuestra pagina web y nuestro canal YouTube. Donde intentamos que haya mucha más información al alcance de los que padezcan o estén interesados en estos problemas. La idea es tener una asociación a finales de año que nos permita seguir trabajando.