Ahora sí que sí, no queda nada para reunirse en familia y con amigos a disfrutar de la Navidad del 2017. Desde Celicidad os deseamos unas muy felices fiestas y que el 2018 sólo os traiga cosas maravillosas. Pero debemos recordaros, una vez más, que no hay excepción que valga y que estas navidades hay que seguir haciendo una dieta sin gluten estricta. Así que para superar esta carrera de obstáculos no pueden faltar los consejos de Celicidad. 

La Navidad es la época de los excesos y por eso todos los años nos permitimos el lujo de darnos algún caprichito que otro, pero con el gluten no podemos hacerlo y eso nos tiene que quedar muy claro a nosotros y a todo nuestro entorno. Por eso este artículo no sólo es para ti, celiaco como yo, sino también para todos aquellos que nos cocinan y comparten momentos con nosotros en estas fechas tan entrañables.

Así que comparte este texto, imprímelo, envíaselo a tu tía que se va a encargar de la comida de Navidad, a tu abuela que hace esos roscones tan maravillosos que ya no puedes comer… El objetivo es sobrevivir a la Navidad sin haberse contaminado en el intento y para eso necesitamos que todos colaboren.

1-No caigas ante la presión. A veces nuestros familiares y/o amigos no son conscientes de la seriedad de la enfermedad celiaca y la dieta sin gluten. No son conscientes de que la más mínima cantidad de gluten daña nuestras vellosidades intestinales y a la larga puede provocar otras enfermedades asociadas. No son conscientes de que pasar pan con gluten sobre el plato del celiaco, ya puede causarnos daño. Por eso es fundamental que se lo expliquemos. En ocasiones aún explicándolo no lo entenderán.

2- Ni ante la tentación. Aquí nos ponemos en plan “madre” para recordaros que la dieta sin gluten ha de ser estricta siempre y que no podemos saltárnosla nunca, aunque nos acaben de diagnosticar hace 2 días. Seguro que escuchamos a algún amigo o familiar decirnos que “por un día no pasa nada”, pero no es así, sí que pasa. La enfermedad celiaca es eso, una enfermedad, en sí, es más que una intolerancia. Cada vez que un celiaco consume la más mínima cantidad de gluten se produce una respuesta inmunitaria que lesiona el intestino del celiaco independientemente de que haya o no síntomas externos. Los celiacos asintomáticos también sufren daño intestinal y no hay grados de celiaquía, por lo que todos sufrimos el mismo daño cuando ingerimos gluten.

3-Concienciar a nuestros cocineros ocasionales. Siempre decimos que en casa de un celiaco suele estar todo controlado, pero cuando nos toca ir a casas de familiares que no están muy puestos en dieta sin gluten, ¿qué hacemos? Algunos celiacos se saltan la dieta en estas ocasiones para tratar de pasar desapercibidos o por no molestar a esos seres queridos que nos han invitado a su casa. Pero en este caso nos estaremos haciendo daño a nosotros mismos, esto no se puede hacer nunca, jamás!  Cuando vamos a casa de alguien que nos va a cocinar tenemos que explicarle qué es la celiaquía, qué es el gluten y por supuesto cómo evitar la contaminación cruzada para que un plato que están elaborando sin gluten sea realmente sin gluten. Y si no hay garantías, tupper y tan a gusto.

navidad sin gluten

Consejos para cocineros sin gluten ocasionales.

4-Aprender a evitar la contaminación cruzada. No es fácil al principio. La contaminación se produce cuando un alimento o preparación sin gluten entra en contacto con otro alimento, utensilio o superficie en la que sí hay gluten. El más mínimo roce produce esa contaminación y hace que un plato sin gluten ya no sea apto para celiacos. Por ejemplo si con un cuchillo cortan pan con gluten y después, sin limpiarlo, lo utilizan para trocear tomate para una ensalada que va a consumir un celiaco, error! Esa ensalada está contaminada. Y no, no es una exageración! Lo mejor en estos casos es que o bien sea todo sin gluten (se puede y es mucho más fácil de lo que parece) o que nuestros platos los preparen en un sitio específico de la cocina en el que no hay nada de gluten ni se utilizan utensilios contaminados. Descubre en este enlace todas las claves para evitar la contaminación cruzada. 

5-Un celiaco en la cocina. Es nuestro momento y tenemos que aprovecharlo. No te compliques, ponerte a cocinar para un montón de familiares y hacerlo con y sin gluten eleva mucho el riesgo de contaminación cruzada. Así que opta por preparaciones sin gluten para todos, hay muchas más opciones de las que te imaginas y tus comensales no notarán la diferencia. Carnes, pescados, mariscos, verduras, huevos… la base de la dieta sin gluten son los productos frescos y seguro que se te ocurren muchísimas opciones para hacer unos platos navideños estupendos y para todos. Además te ofrecemos una ayuda extra, Las Recetas de Celicidad. 20 años cocinando sin gluten, que tiene un menú navideño sin gluten.

6-En la mesa. Comer con no celiacos a veces implica riesgo. Porque sí, hay que evitar la contaminación cruzada en la cocina pero también en la mesa. La más mínima cantidad de gluten ocasiona daño en el organismo del celiaco, así que hay que evitarlo a toda costa. Cuidado que no pasen el pan por encima de tu plato, es mucho mejor que lo pasen por detrás de la mesa y cuando se trate de platos para compartir lo más recomendable es que el celiaco, antes que nadie, coja su porción correspondiente y la coloque sobre su plato. El resto de la ración ya puede ser contaminada porque el celiaco tendrá su parte a salvo en su propio plato. En el artículo,

7-Fuera de casa.Otro obstáculo y de los importantes. A día de hoy hay una gran cantidad de restaurantes que ofrecen opciones sin gluten y sin contaminación cruzada. Lo más recomendable es que sea el celiaco el encargado de elegir restaurante y lo haga en función de las posibilidades sin gluten que ofrezca el establecimiento. Pero siempre hay que preguntar si tienen opciones sin gluten y sin contaminación cruzada, y más en estas fechas en las que las cocinas tienen mucho trabajo. En la App de descarga gratuita Celicidad hay más 2.000 restaurantes y cadenas en España. Cuando llegues al restaurante, aunque veas mil símbolos “sin gluten”, identifícate como celiaco para que tanto en sala como en cocina pongan en marcha el protocolo necesario para evitar la contaminación cruzada.

8-Cuidado con las cartas de alérgenos. Desde hace unos años las cartas de alérgenos son obligatorias en bares y restaurantes. Éstas indican los ingredientes que tienen o que no tienen sus platos y preparaciones, pero que un plato esté identificado como libre de gluten sólo implica eso, que no lleva gluten entre sus ingredientes. Estas cartas no tienen en cuenta la manipulación, la contaminación ni la posibilidad de trazas, por lo que celiacos, sensibles y alérgicos deben identificarse siempre y preguntar si además de no llevar el alérgeno como ingrediente tampoco hay contaminación cruzada.

carta de alérgenos

9- Y, ¿para beber? Los celiacos también tenemos que tener cuidado con lo que bebemos, pero en esta ocasión las bebidas típicas en Navidad, cavas, champán y sidras son sin gluten. Eso sí, ojo con el alcohol que no es bueno para nadie y tened siempre muy presente las bebidas sin gluten que sí podemos tomar y las que no.

10- ¿Y de postre? Fácil, sí, sí, fácil, porque cada vez hay más obradores que hacen auténticas maravillas sin gluten. En la App Celicidad encontráis muchos y en el ranking de los mejores obradores y pastelerías sin gluten de Celicidad que publicamos en Con Mucha Gula tenéis a los mejor valorados por los usuarios de la App. Corred para encargar vuestros dulces y roscones y Felices Fiestas de nuevo.