La cura de la celiaquía no es una realidad. No hay más vueltas que darle. A día de hoy la enfermedad celiaca no se cura, es un proceso crónico, de por vida. Ojalá en el futuro esta situación cambie, pero en la actualidad la celiaquía no tiene cura, pero sí tratamiento. Y este es eficaz: una dieta sin gluten estricta de por vida. Quedan años, si realmente ocurre, para que cuando leamos un titular que anuncia que «han conseguido curar la celiaquía» sea cierto. De momento, estos titulares son puro sensacionalismo y ejemplo de falta de rigor científico y periodístico.

«El primo de mi amiga era celiaco y se curó, ¿te has repetido las pruebas? Quizás tú te has curado también». Comentarios de este tipo se escuchan casi a diario y cuando la respuesta que das es: «es imposible, la celiaquía no se cura a día de hoy», creen que la que está equivocada eres tú.

Pues no, no es así. La enfermedad celiaca, independientemente de lo que leamos en los medios o lo que nos cuente la vecina del segundo, ni se cura, ni se ha curado nunca. En las últimas semanas, desafortunadamente, hemos leído titulares muy esperanzadores sobre una posible «cura de la celiaquía» a través de un estudio en Fase II que utiliza una nanopartícula para enseñar al sistema inmunitario del celiaco a no atacar al gluten, pero se trata de un estudio que está en Fase II y aunque abre un camino muy interesante, de convertirse en realidad -si todo va bien en las siguientes fases- estaríamos hablando de esperar algunos años…

La noticia fue recogida hace unas semanas por todo tipo de medios de comunicación y algunos de ellos, se aventuraban a hablar de una cura de la celiaquía, cuando el estudio está muy lejos de ofrecer ese resultado.

No es que en Celicidad seamos escépticos, es que creemos que en salud hay que ser muy riguroso con lo que se escribe y no todo debería valer para conseguir visitas a una web.

Así, cuando leímos la información sobre el estudio contactamos con la Sociedad Española de Enfermedad Celiaca (SEEC), con la que hemos colaborado anteriormente, y desde la SEEC nos confirmaron que era un estudio real en Fase II, pero que «es uno de los numerosos estudios en Fase II y que este tipo de información ofrece expectativas a los pacientes basadas aún en resultados preliminares y que es un tipo de información que debería restringirse a los foros científicos».

Toca esperar y desear que el estudio avance de forma positiva para todos. Pero mientras tanto, seguimos insistiendo la celiaquía no se cura.

La celiaquía no se cura a pesar de…

La enfermedad celiaca no se cura a pesar de las distintas teorías que habéis podido leer que pululan por la red. Y su único tratamiento es una dieta sin gluten estricta y de por vida.

Si introduzco poco a poco el gluten, me puedo curar de celiaquía

Totalmente falso. La enfermedad celiaca es una enfermedad de base autoinmune provocada por el consumo de gluten. Es decir, cuando un celiaco consume gluten, su sistema inmunitario, sus defensas, lo detectan y fabrican anticuerpos para defenderse del mismo ocasionando una serie de daños en las vellosidades intestinales que pueden ir acompañados de más o menos síntomas de la celiaquía (digestivos y/o extradigestivos). Por lo tanto, si un día introduces un poquito de gluten «para probar» tus defensas lo detectarán y pondrán en marcha este mecanismo que acabará dañando tu intestino. Si al día siguiente tomas un poquito más, el sistema inmunitario volverá a detectar el gluten y repetirá el procedimiento.

Lo que conseguirás de esta manera es tener serios problemas de nuevo, desde problemas de malabsorción de nutrientes, síntomas de todo tipo hasta problemas más serios como puede ser -y es una excepción que no suele ocurrir- el linfoma intestinal. Saltarse la dieta sin gluten siempre, siempre tiene consecuencias.

Por cierto, si a este mito le damos la vuelta es igual de falso. Es decir, si retiro el gluten de la dieta «no me voy a volver celiaco» por muchísimas razones. Para empezar, se requiere tener predisposición genética, y eso no lo modifica la dieta; por otro lado, la celiaquía NO es una intolerancia, sino un problema autoinmune, y no podemos hacer mediante la retirada de un alimento que nuestras defensas actúen de manera diferente frente a una proteína. Con esto no queremos defender a las personas que se retiran el gluten de la dieta por iniciativa propia, pero eliminar el gluten de la dieta no es una causa de enfermedad celiaca, sino la solución a la misma.

Con la intolerancia a la lactosa, sí ocurre esto, pero porque la intolerancia a la lactosa es precisamente eso: una intolerancia. Y si retiramos la lactosa, quizás nuestro organismo se acostumbre a producir menos lactasa (enzima que necesitamos para romper y digerir correctamente la lactosa) y cuando volvamos a consumirla nos ocasiones síntomas. Por cierto, muchas veces celiaquía e intolerancia a la lactosa, van de la mano.

¿La biodescodificación cura la celiaquía?

Que no te engañen, la celiaquía ni se cura, ni es un conflicto con tu padre. Hace algunos años un conocido personaje de la televisión apareció en un programa de una cadena autonómica asegurando poder curar la celiaquía. Explicaba que la biodescodificación es una terapia perfecta para acabar con esta enfermedad que según él se trataba de un conflicto con la figura paterna en el núcleo de la familia. El gluten, señalaba y así lo recoge a día de hoy la biodescodificaicón, «es una metáfora del padre, de la semilla». Explicaba que una vez localizado lo que nos hacía «no tolerar el gluten», el síntoma desaparecía. Las sociedades científicas, las asociaciones de pacientes, las redes sociales, reaccionaron rápidamente pidiendo a la cadena que no se repitiese algo así en una televisión pública y la cadena tuvo que pedir disculpas públicas por haber permitido expresar algo totalmente contrario a la evidencia científica actual, a la medicina y que directamente podría atentar contra la salud de aquellos pacientes que podrían estar viendo a este personaje televisivo.

Así que no, a día de hoy la celiaquía no se cura ni tomando gluten en pequeñas cantidades y de forma paulatina, ni haciendo terapia para resolver conflictos con una figura paterna.

¿Celiacos curados?: diagnósticos erróneos

Por desgracia a día de hoy nos encontramos con una realidad cada vez más habitual, la de los autodiagnósticos en celiaquía: personas que por iniciativa propia se retiran el gluten de la dieta creyendo que puede ser el causante de determinados síntomas y se autodiagnostican como celiacos.

Si el gluten se retira antes de realizar las pertinentes pruebas de diagnóstico de la celiaquía, es imposible tener un diagnóstico correcto ya que los resultados pueden arrojar falsos negativos. Los médicos insisten, y así lo explica el Dr. Farrais: es necesario tomar gluten hasta que se realizan todas las pruebas y es la única manera de saber si somos celiacos, sensibles al gluten, alérgicos al trigo o ninguna de las anteriores y nuestros síntomas los causa otra patología.

Si retiramos el gluten antes de tiempo y después queremos saber si realmente somos celiacos (algo muy importante por las implicaciones que tiene para nuestra salud y la de nuestra familia), deberemos realizar una reintroducción del gluten.

En muchas ocasiones los pacientes, en una situación así, prefieren no saber la verdad por miedo a introducir de nuevo la proteína, pero es importante tener un diagnóstico certero por diversos motivos:

-La celiaquía es una patología autoinmune asociada a muchas otras enfermedades

-La celiaquía tiene unos grupos de riesgo que otras enfermedades no tiene

-La celiaquía tiene una base genética, por lo que si se confirma esta, nuestros familiares de primer grado deberían realizarse pruebas genéticas.

-La celiaquía tiene síntomas muy variados y difusos que pueden confundirse con otras patologías y no conviene enmascarar otras posibles enfermedades que podrían requerir otro tipo de tratamiento.

-Es importante distinguir la celiaquía de la sensibilidad al gluten no celiaca, se trata de problemas con implicaciones diferentes a pesar de que el tratamiento sea el mismo.

Así que aunque una vez más se confirma que la celiaquía no se cura, es posible que hayamos escuchado que alguien era celiaco y ya no lo es, pero es que en realidad nunca lo fue. También se dan casos de celiacos incorrectamente diagnosticados que pasado el tiempo, y tras realizar de nuevo pruebas médicas, se confirma que el diagnóstico era erróneo y que se trataba de otra patología. En este caso, obviamente, tampoco hay curación.

Ojalá algún día os podamos contar que se ha descubierto la cura de la enfermedad celiaca, mientras tanto, solo pedimos que se siga investigando y que las informaciones que se publiquen sean siempre rigurosas.