El término Enfermedad Celiaca Seronegativa (ECSN) se caracteriza por presencia de enteropatía compatible con Enfermedad Celiaca en pacientes que no han retirado el gluten, que presentan también genética compatible con Celiaquía, pero no anticuerpos. El diagnóstico implica descartar otras causas de atrofia vellositaria y revisar la evolución del paciente tras un año de dieta sin gluten estricta.
Sólo el 30% de las personas con atrofia vellositaria pero anticuerpos negativos, tienen Enfermedad Celiaca. El resto de casos, la causa de esa atrofia es distinta, por lo que es fundamental seguir escrupulosamente el algoritmo diagnóstico de la Enfermedad Celiaca seronegativa, que establece la actualización del Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celiaca, publicado en 2026 en España.
Enfermedad Celiaca seronegativa: ¿qué es?
La Enfermedad Celiaca Seronegativa se aplica a aquellos pacientes que tienen una lestión intestinal compatible con Celiaquía, genética de enfermedad celiaca, pero que sin embargo no elevan anticuerpos de celiaquía.
Los anticuerpos de la celiaquía son proteínas que fabrica el sistema inmunológico como respuesta a un «ataque». En la Enfermedad Celiaca el sistema inmune responde frente al gluten, una proteína de origen vegetal que considera dañina. Cuando una persona con Celiaquía consume gluten, el sistema inmunológico pone en marcha un complejo mecanismo de defensa que produce daño en el intestino delgado y que puede llegar a causar una atrofia total de las vellosidades. Esa respuesta incluye también la elevación de los anticuerpos de la Celiaquía.
Sin embargo la evidencia científica actual, reconoce la existencia de Enfermedad Celiaca Seronegativa. El diagnóstico es más complejo porque se pierde uno de los marcadores de la Celiaquía -la serología-, y el tratamiento es el mismo: dieta sin gluten estricta.
La actualización del 2026 del Protocolo para el diagnóstico precoz de la Enfermedad Celiaca, recoge que la prevalencia de la Enfermedad Celiaca Seronegativa está entre el 1,8% y el 2,7% «aunque estos datos pueden no ser reales ya que no siempre se deriva a biopsia a los adultos y en niños aún es menos frecuente que se les indique biopsia intestinal».
Diferencias entre Celiaquía Seronegativa y Seropositiva
A pesar de que los datos pueden ser sólo aproximados, sí se han detectado diferencias entre la Enfermedad Celiaca Seropositiva y la Enfermedad Celiaca Seronegativa.
La segunda suele aparecer en pacientes de mayor edad, suele ser más habitual en hombres, la lesión histológica suele ser más grave y la forma de presentación más común es la clásica (con síntomas digestivos). Además el pronósitco suele ser peor que en el caso de la Enfermedad Celiaca seropositiva.
Diagnóstico de Enfermedad Celiaca seropositiva
Sospecha clínica fundada
El punto de partida debe ser una sospecha clínica bien fundada. «Para evitar el colapso de las Unidades de Endoscopia los pacientes con un patrón de presentación no clásico, deberían reunir otras condiciones, como familiares de primer grado con diagnóstico, enfermedad autoinmune concomitante, déficit de hierro no explicable, o un claro alivio sintomático tras la retirada empírica del gluten».
Dieta con gluten
Es fundamental que el paciente esté consumiendo gluten para someterse a la biopsia intestinal. Al igual que es imprescindible que lo haga para la serología.
Genética de Celiaquía
Hay que verificar que el paciente tenga genética HLA compatible. «Su ausencia posee un valor predictivo negativo muy elevado y excluye prácticamente el diagnóstico».
Diagnóstico diferencial
En todos los casos debería excluirse otras entidades causantes de atrofia vellositaria. «Debe recordarse que sólo un 30% de las personas con atrofia vellositaria seronegativa tienen Celiaquía».
Dieta sin gluten
A continuación se le ofrecerá al paciente una dieta sin gluten estricta para después de un año verificar la respuesta sintomática e histológica
Monitorización de la dieta sin gluten
Se debe monitorizar la correcta adherencia a la dieta sin gluten, con la colaboración de un dietista especializado en Celiaquía, con experiencia y métodos fiables para la detección de transgresiones, como la determinación de GIP en heces u orina.
Evolución
La ausencia de mejoría histológica -recuperación de la lesión intestinal- tras una dieta sin gluten estricta, no excluye totalmente el diagnóstico, ya que existen respondedores lentos. «Este aspecto se debe tener en cuenta antes de considerar otra causa de enteropatía diferente a la Enfermedad Celiaca o el desarrollo de una Celiaquía refractaria«.
Sintomatología
La persistencia de síntomas en un paciente que sí ha recuperado el intestino «permite suponer la existencia de una enfermedad concomitante que debe ser investigada y tratada».







