La Enfermedad Celiaca Potencial (ECP) es un subtipo de Enfermedad Celiaca que se caracteriza por presentar anticuerpos de Celiaquía positivos, prueba genética compatible con Celiaquía y una mucosa intestinal con arquitectura normal o sólo con aumento de LIE (Marsh 0-1). Antes de diagnosticar Enfermedad Celiaca potencial, es fundamental descartar otras causas de serología positiva para poder así establecer convenientemente el diagnóstico. Su tratamiento es aún controvertido, según el actual Protocolo para el Diagnóstico Precoz de la Enfermedad Celiaca (España, 2026).
La Enfermedad Celiaca se define actualmente como un trastorno sistémico de base inmunológica provocado por el consumo de gluten y proteínas afines que se da en personas con predisposición genética. Se trata, por tanto, de una enfermedad autoinmune, sistémica y crónica. El diagnóstico de la Enfermedad Celiaca es realmente complejo ya que no existe una sola prueba para identificarla, sino una batería de pruebas que en ocasiones no son concluyentes.
Su carácter sistémico, con síntomas digestivos y extradigestivos de Celiaquía, puede despistar también al profesional, que no siempre la sospecha. Además, dentro de la Enfermedad Celiaca encontramos distintos subtipos como la enfermedad celiaca ultracorta, la enfermedad celiaca seronegativa, la enfermedad celiaca potencial y la enfermedad celiaca refractaria, además de la forma seropositiva. Entre ellas existen algunas diferencias relacionadas con los hallazgos tras realizar las pertinentes pruebas.
Enfermedad Celiaca potencial: qué es
Se trata de un subtipo que afecta a un grupo de pacientes muy heterogéneo, que pueden presentar o no síntomas o signos característicos de celiaquía, y cuya biopsia intestinal se caracteriza por la ausencia de una lesión intestinal severa, es decir, una atrofia o un Marsh 2. En este caso, los pacientes mantienen la arquitectura de la mucosa intestinal aunque en alguna ocasión se puede ver también aumento de LIE, pero sin llegar a una atrofia vellositaria.
Así, los pacientes con Enfermedad Celiaca potencial sí son positivos en anticuerpos y en prueba genética -que sí tiene utilidad y se recomienda en estos casos-, pero la biopsia no muestra el daño más característico -no exclusivo- de la Celiaquía: la lesión histológica.
Enfermedad Celiaca potencial: descartar serología positiva
En estos casos, ya que la genética compatible con Celiaquía aparece en el 30-40% de la población, por lo que no es tampoco exclusivo de las personas con Celiaquía y por sí solo únicamente indica riesgo, es fundamental descartar otras posibles causas de serología positiva (anticuerpos), comprobar que el paciente no ha retirado el gluten antes de la realización de las pruebas y también que las biopsias sean revisadas por un patólogo experto, «considerando incluso repetirlas en el caso de adultos con alta sospecha, debido a la afectación parcheada del daño intestinal», destaca el protocolo español.
Enfermedad Celiaca potencial: tratamiento
«La indicación de una dieta sin gluten en pacientes con Enfermedad Celiaca potencial, es un tema controvertido, sin embargo, puede ser beneficiosa en aquellos que presentan signos o síntomas claramente atribuibles al gluten. De hecho, el 88% de las personas con Enfermedad Celiaca potencial que siguieron una dieta sin gluten indicaron una mejoría sintomática. Por tanto, el principal determinante para prescribir una dieta sin gluten es la presencia de síntomas o signos claramente relacionados con el gluten», señala el documento.
El protocolo insiste en la importancia de realizar bien el diagnóstico y si «el paciente continúa asintomático y sin signos atribuibles al consumo de gluten, se recomienda mantener una dieta libre y realizar un seguimiento periódico con serología cada 6-12 meses». Explica el Protocolo que si en este seguimiento «se produce un aumento marcado de anticuerpos o síntomas y signos relacionados con el consumo de gluten, se debe repetir la endoscopia con la recogida de muestras para biopsia intestinal».
En la mayoría de pacientes con Enfermedad Celiaca potencial, no se observa ni aparición de enfermedades autoinmunes a largo plazo ni alteraciones en el estado nutricional. Aún así, se recomienda un seguimiento cercano a través de serología, vigilancia de síntomas, estado nutricional y salud mineral osea para comprobar que el paciente no evoluciona hacia una celiaquía activa.
Enfermedad Celiaca potencial: ¿la antesala de la Celiaquía?
Como apunta el documento del Ministerio de Sanidad, la dieta sin gluten es estos pacientes es controvertida y se aboga por recomendarla sólo en pacientes que muestren síntomas relacionados con el consumo de gluten. Por supuesto, esta recomendación debe ir acompañada del seguimiento médico correspondiente ya descrito.
El protocolo explica también que «mantener el consumo de gluten ofrece una oportunidad única para evaluar la historia natural de la Enfermedad Celiaca y la progresión del daño tisular. El mayor estudio realizado en pacientes pediátricos muestra que, tras 12 años, sólo el 40% de los pacientes progresa a atrofia vellositaria, con negativización de anticuerpos en el 30%, mientras que el resto mantiene el estado de Enfermedad Celiaca potencial. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2024 muestra tasas de progresión del 39% en adultos».
El documento plantea también la posibilidad de estratificar el riesgo individual de evolucionar a Enfermedad Celiaca en función de determinadas variables como «el aumento de LIE gδ, mayor edad en el momento del diagnóstico, mayor título de anticuerpos», que son los factores que más se ha establecido su relación con la evolución a la Enfermedad Celiaca.
Actualmente se están estudiando biomarcadores que podrán ayudar a predecir qué pacientes con Celiaquía potencial tienen un riesgo más elevado de desarrollar celiaquía en el futuro, «lo que facilitaría la decisión de retirar o no el gluten a estos pacientes», destaca el Protocolo.







