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La suplementación en Enfermedad Celiaca debe ser pautada por un profesional sanitario en función de las necesidades del paciente. Es frecuente que las personas con Enfermedad Celiaca presenten deficiencias nutricionales en el momento del diagnóstico y que necesiten la ayuda de esos complementos para reponer vitaminas y minerales y recuperar así calidad de vida. Las carencias nutricionales pueden estar detrás de diversos problemas de salud que aparecen muy frecuentemente en la Enfermedad Celiaca.

Los complementos alimenticios son fuentes concentradas de nutrientes que no sustituyen la alimentación, sino que la complementan ofreciendo un extra de aquel nutriente que se necesita en cada momento. Aunque no son legalmente considerados medicamentos, es importante tener en cuenta que estos complementos deben ser siempre pautados por profesionales porque pueden ser perjudiciales si el paciente está consumiendo determinados fármacos o si tiene determinadas patologías. Por eso debe ser un profesional de la salud, tras revisar la historia y la situación actual del paciente, quien determine qué complementos son necesarios para cada persona.

Malabsorción de nutrientes en Enfermedad Celiaca

La Enfermedad Celiaca es un trastorno sistémico, de base inmunológica, provocado por el consumo de gluten y proteínas afines que se da en individuos predispuestos genéticamente. Cuando una persona con Celiaquía consume gluten, su sistema inmunológico produce una respuesta que genera, entre otras cosas, un daño en las vellosidades del intestino delgado cuya principal misión es la de aumentar la capacidad de absorción de nutrientes del intestino.

Así, las vellosidades se van dañando hasta llegar a atrofiarse en muchos casos, perdiendo su capacidad de absorción. Por eso es tan frecuente que los pacientes con Enfermedad Celiaca presenten carencias nutricionales en el momento del diagnóstico.

El actual Protocolo para el diagnóstico precoz de la Enfermedad Celiaca (España, 2026), indica que «con frecuencia los pacientes de Celiaquía necesitarán tras el diagnóstico, reponer adecuadamente hierro, folato, calcio, vitamina D y vitamina B12».

Suplementos en Celiaquía

No todos los pacientes con Enfermedad Celiaca llegan al diagnóstico en las mismas condiciones, ni con la misma sintomatología. Y aunque es muy frecuente la atrofia vellositaria no todas las situaciones son iguales.

En el caso de presentar diarrea intensa y deshidratación, además se hace necesaria la hidratación endovenosa y en los casos de «tetania, se necesitará reponer de forma específica gluconato cálcico y magnesio», apunta el documento español.

La vitamina K, una vitamina liposoluble, puede ser importante también para mejorar el tiempo de protrombina en casos de diátesis hemorrágica.

También la suplementación es muy importante en los casos de osteopenia u osteoporosis, que se asocian muy frecuentemente a la Enfermedad Celiaca. «Es imprescindible insistir en la necesidad de una dieta sin gluten estricta, ya que la adherencia a esta alimentación conlleva una mejoría en la densidad mineral ósea en una proporción importante de casos», indica el actual Protocolo.

Además, es importante que los pacientes con osteoporosis u osteopenia, adquieran unos determinados hábitos de vida: evitar consumo de alcohol y tabaco, evitar vida sedentaria, practicar ejercicio de fuerza, y consumir una «ingesta mínima de 1.500 mg de calcio al día), algo que sólo se consigue a través de la administración de suplementos orales», destaca el documento.

Además es importante que estos suplementos contengan también vitamina D junto al calcio para ayudar a fijarlo -especialmente importante en caso de pacientes con hiperparatiroidismo secundario».

Si no hay una correcta respuesta a la administración de los suplementos, la dieta sin gluten estricta y los cambios en el estilo de vida, el paciente puede requerir «formas más avanzadas de tratamiento con bifosfonatos o análogos de la hormona paratiroidea». Estos casos deben ser tratados por expertos que monitorizarán la densidad ósea del paciente cada 1-2 años.

El documento español también indica que algunos pacientes necesitarán también reponer «otros micronutrientes tales como vitamina A, complejo B, vitamina C y E, generalmente en forma de multivitamínico. También pueden verse beneficiados en algunos casos de suplementos alimenticios sin gluten de zinc, magnesio o cobre».

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Enfermedad Celiaca y anemia ferropénica

El hierro es uno de los minerales que más frecuentemente encontramos deficitario en las personas con Celiaquía al momento del diagnóstico. «La administración de hierro oral en casos de atrofia vellositaria puede ser controvertida», apunta el Protocolo español. Y es que la atrofia vellositaria conlleva una malabsorción importante del hierro y «no bien tolerada, aún cuando se optimicen las medidas para mejorar su tolerancia, tales como el empleo de dosis bajas, distribuidas en 2-3 tomas diarias y después de las comidas».

En casos de anemia intensa y/o ferropenia refractaria al hierro oral, «la administración de hierro endovenoso proporciona la dosis total necesaria, favorece un aumento rápido de la hemoglobina, una reposición rápida y efectiva de los depósitos de hierro y una menor tasa de efectos adversos», destaca el documento.

Enfermedades por falta de nutrientes asociadas a la Celiaquía

La Enfermedad Celiaca es una enfermedad sistémica, es decir, puede afectar a todos los órganos y sistemas del cuerpo, aunque el daño se produzca a nivel intestinal debido a una respuesta inmunológica.

Durante décadas los síntomas digestivos de la Celiaquía eran los únicos conocidos, pero a día de hoy sabemos que las manifestaciones extradigestivas son muy frecuentes especialmente en la edad adulta. Y estas manifestaciones extradigestivas que puede producir la Celiaquía, se deben, entre otras razones a los déficits nutricionales (también a fenómenos proinflamatorios y de autoinmunidad).

Las siguientes manifestaciones están producidas por carencias nutricionales debidas a la malabsorción de nutrientes:

  • Anemia: déficit de hierro, folato, vitamina B12
  • Osteopenia: aunque hay más razones, la malabsorción de calcio y vitamina D son claves.
  • Neuropatía periférica: aunque hay más razones, es clave la deficiencia de vitaminas del complejo B, como la B12 y la tiamina
  • Infertilidad y abortos recurrentes: malabsorción
  • Estomatits aftosa recurrente: malabsorción e inmunomediada
  • Defectos en el esmalte dental: malabsorción de calcio
  • Piel seca, fragilidad capilar, uñas quebradizas: déficits nutricionales principalmente de hierro y zinc