El seguimiento de la celiaquía se debe hacer desde el momento del diagnóstico y durante toda la vida para controlar el correcto cumplimiento de la dieta sin gluten (DSG) y la posible aparición de enfermedades asociadas a la celiaquía, ya que la celiaquía es una enfermedad crónica. 

El único tratamiento que existe a día de hoy para la celiaquía es la dieta sin gluten (DSG), con lo cual una vez que un celiaco recibe el diagnóstico tendrá que comenzar cuanto antes una dieta sin gluten estricta y de por vida. Poco a poco los síntomas irán remitiendo hasta alcanzar la total normalidad, aunque los expertos señalan que el intestino de un celiaco, dañado por el efecto del gluten, puede tardar hasta dos años en recuperarse totalmente. Así que con la dieta sin gluten estricta y paciencia, iremos paulatinamente mejorando.

Pero hay que tener en cuenta que debido a las posibles transgresiones de la dieta, las contaminaciones accidentales y también a la relación de la celiaquía con otras enfermedades asociadas, es necesario que el especialista realice un seguimiento de la celiaquía cada cierto período de tiempo. 

seguimiento celiaquia

Fuente: Protocolo Diagnóstico Precoz de Enfermedad Celiaca. Ministerio de Sanidad. España.

El nuevo Protocolo de Diagnóstico Precoz de Celiaquía, publicado por el Ministerio de Sanidad de España en 2018, recoge por primera vez un apartado específico para el seguimiento de la celiaquía e indica que es “preciso realizar un seguimiento médico periódico e indefinido de los pacientes con objeto de valorar la evolución de los síntomas, controlar el crecimiento en los niños, vigilar el cumplimineto de la dieta y la posible aparición de complicaciones”.  

El protocolo también señala que, con independencia de la edad, la frecuencia de los controles variará. Así, al principio del tratamiento, en caso de ser necesario, “se harán controles mensualmente hasta la desaparición de los síntomas”. También se destaca que la normalización de los anticuerpos depende del nivel inicial, pero “en general se consigue en los 6-12 meses posteriores al inicio de la exclusión del gluten de la dieta, aunque su negativización puede ser más lenta”. También hay que tener en cuenta que en ocasiones no se produce elevación de anticuerpos, con lo que los pacientes que no elevan anticuerpos, no pueden recurrir a este criterio para saber si evolucionan favorablemente.

Por norma general, explican desde la Asociación Americana de Gastroenteorología, el apetito aparece de nuevo de manera casi inmediata al inicio de la dieta sin gluten. El tránsito intestinal y la distensión abdominal comienzan a mejorar también rápidamente y por último se comienza a aumentar de peso. A la vez que todo esto ocurre, el resto de alteraciones van poco a poco volviendo a la normalidad.

En algunos casos los pacientes tardan más en recuperarse y cuando esto ocurre, el especialista debe barajar diferentes posibilidades, tal y como explica la guía 0 Gluten: comprobar que la dieta se hace de forma estricta y correcta, confirmar el diagnóstico de celiaquía y excluir otras enfermedades con síntomas similares, así como descartar una celiaquía refractaria y comprobar que no se abusa de productos elaborados sin gluten

seguimiento celiaquía

Fuente: Procolo Diagnóstico Precoz Enfermedad Celiaca. Minsiterio de Sanidad. España. 2018.

En el nuevo Protocolo de Diagnóstico Precoz de la Celiaquía, del Ministerio de Sanidad de España, se indica que los objetivos del seguimiento de la celiaquía son los siguientes:

  • La confirmación del diagnóstico mediante la evaluación de la respuesta a una DSG estricta.
  • La monitorización del grado de adherencia a las recomendaciones dietéticas, reforzando en cada visita la importancia de su cumplimiento.
  • La educación sobre la enfermedad y medidas de soporte.
  • La detección precoz de enfermedades asociadas y/o complicaciones.

En el caso de que el paciente sí responda a la dieta sin gluten, el seguimiento de la celiaquía puede ser anual y éste consistirá en la realización de test analíticos que deben estudiar sobre todo la vitamina B12, el hierro, el calcio, el ácido fólico, la hemoglobina, análisis de tiroides, y la albumina sérica.

Dietistas Nutricionistas junto al celiaco

La participación de dietistas-nutricionistas profesionales es de gran importancia en el manejo de la enfermedad celiaca largo plazo y ayuda a que los pacientes sigan una dieta equilibrada, calibrada y nutricionalmente correcta. Asímismo, el abordaje multidisciplinar de la enfermedad garantiza una asistencia más individualizada, explican en el nuevo documento publicado por el Ministerio.

Enfermedades asociadas a la celiaquía

Debido al carácter autoinmune y crónico de la enfermedad celiaca, es recomendable que los especialistas estén atentos al desarrollo de posibles enfermedades asociadas con la celiaquía incluso en pacientes que presentan normalidad. Por lo tanto en el seguimiento de la celiaquía hay que estudiar los niveles de los siguientes elementos:

  • Ferritina
  • Bioquímica sanguínea (colesterol, fósforo, iones, triglicéridos)
  • Hormonas tiroideas
  • Rutina de orina
  • Parásitos en heces
  • Densiometría osea
  • Anticuerpos antitiroideos