El Síndrome de Sjögren es una patología asociada a la enfermedad celiaca. Se trata de una enfermedad, al igual que la celiaquía, de base autoinmune. Se caracteriza por infiltración de las glándulas exocrinas por linfocitos y células plasmáticas, es crónica e inflamatoria, explican desde Inforeuma.com.

Entre las enfermedades frecuentes que se asocian a la celiaquía, encontramos también el Síndrome de Sjögren, que suele a su vez aparecer asociada a una artritis reumatoide, otra enfermedad autoinmune que también, por esa razón, guarda relación con la celiaquía.

El Síndrome de Sjögren, explican desde Inforeuma, «aparece de manera predominante en mujeres, después de la menopausia, con una tasa de incidencia de 5 casos por 100.000 habitantes». Es por tanto una enfermedad frecuente que pertenece al ámbito de la Reumatología.

Síndrome de Sjögren: síntomas

En las enfermedades autoinmunes es el propio sistema inmunitario del organismo -nuestras defensas- el que ataca por error determinadas partes del cuerpo. En el caso de la celiaquía, el sistema inmunitario del celiaco, produce daño en las vellosidades intestinales del celiaco, en el caso del Síndrome de Sjögren, el sistema inmunitario ataca las glándulas exocrinas, encargadas de producir lágrimas y saliva.

Así, los síntomas más frecuentes del Síndrome de Sjögren, son sequedad ocular, sequedad bucal y también sequedad vaginal y nasal. Son además de los más comunes, los que describen un cuadro leve de la enfermedad, que puede tener también síntomas más complicados. «Existen patrones de enfermedad más graves, con más complicaciones y peor pronóstico que se caracterizan por una enfermedad extraglandular que afecta a pulmones, riñones, vasos sanguíneos y músculos», apuntan desde Inforeuma.

La sequedad en boca hace que para los pacientes sea más complicado masticar y necesiten beber más cantidad de agua durante las comidas. Pueden también notar una disminución del gusto.

El papel de la saliva es fundamental, porque ayuda también a mantener los dientes sanos eliminando bacterias. Así, al producir menos saliva, se pueden producir también más caries y problemas relacionados con una peor higiene de la boca.

La sequedad en ojos hace que los pacientes tengan sensación de arenilla en los ojos, ojos enrojecidos, mayor sensibilidad a la luz, legañas matutinas en abundancia y también, en casos graves, úlceras en la córnea, informan desde la Sociedad Española de Reumatología (SER).

Otros síntomas que provoca el Síndrome de Sjögren son: cansancio, dolor articular, etc. Y es que puede aparecer también inflamación en las articulaciones y dolor.

La sequedad vaginal también es un problema que puede ocasionar que las mujeres con Sjögren tengan dolor durante las relaciones sexuales. Además, puede haber afectación en otros órganos como los bronquios, los pulmones, la tiroides, la piel, los músculos, los riñones o el intestino.

Síndrome de Sjögren: diagnóstico

El profesional debe realizar una historia clínica y una exploración minuciosa, recomiendan desde la SER.

Las pruebas comienzan con un análisis de sangre para comprobar si los anticuerpos antinucleares, que son positivos en el 90% de los pacientes, aparecen elevados.

A continuación se realizarán las pruebas para diagnosticar el ojo seco: prueba de Schirmer y examen con lámpara de hendidura; y a continuación se realizarán las pruebas para el diagnóstico de boca seca, consistentes en una gammagrafía y una sialografía de las glándulas salivales. Se puede pedir también una biopsia de labio.

Síndrome de Sjögren: tratamiento

Se trata de una enfermedad crónica que a día de hoy no tiene una cura, pero sí existe tratamiento para tratar de reducir y aliviar los síntomas que provoca.

Así se tratará la sequedad ocular mediante la utilización de lágrimas artificiales, humidificadores ambientales para el hogar, revisiones oftalmológicas periódicas, etc. Para la sequedad de la boca existen las salivas artificiales y se recomienda, entre otras cosas, beber agua a menudo, masticar chicles o caramelos sin azúcar, etc.

Para la sequedad vaginal se recomiendan los lubricantes y visitar periódicamente al ginecólogo.

Enfermedades asociadas a la celiaquía

Además del Síndrome de Sjögren que se relaciona con la celiaquía por ese carácter autoinmune que ambas comparten, la celiaquía se relaciona con el resto de enfermedades autoinmunes, aunque con algunas hay una relación más estrecha.

La tiroiditis autoinmune, Hipotiroidismo de Hashimoto constituye grupo de riesgo de enfermedad celiaca, y como explica la Dra. África Villarroel, «se debe realizar seguimiento a los pacientes con tiroiditis para ver si desarrollan enfermedad celiaca y viceversa» .

La diabetes tipo I también tiene un mayor riesgo de darse en pacientes celiacos y el seguimiento que recomiendan los profesionales es el mismo que para la tiroiditis. El Déficit Selectivo de Inmunoglobulina A, el Síndrome de Down, el Síndrome de Turner y el Síndrome de Williams también se asocian frecuentemente con la enfermedad celiaca.