La celiaquía es una enfermedad infradiagnosticada porque muchos profesionales de la salud no piensan en ella cuando tienen delante a un paciente con síntomas tan difusos y variados como pueden ser los síntomas extradigestivos de la celiaquía. Pero además, en ocasiones, cuando sí se sospecha de celiaquía, el diagnóstico puede ser dudoso cuando el resultado de la biopsia es un Marsh 1.

El diagnóstico de celiaquía requiere de una serie de pruebas que suelen comenzar con un análisis de anticuerpos (serología), una prueba genética, y normalmente finalizan con una biopsia. En muchas ocasiones puede haber reticencias por parte de los profesionales de la salud porque los síntomas no son del todo claro o porque la serología ofrece resultados negativos, aunque una serología negativa no debe descartar la celiaquía.

Lo más habitual después de un análisis de anticuerpos, es que el especialista pida una prueba genética, en la que se buscarán los genes compatibles con la celiaquía, especialmente el DQ2 y DQ8 y Half DQ2, según nos explican desde los laboratorios GENYCA, aunque hay más genes implicados. Si el paciente muestra una genética positiva y compatible con la enfermedad celiaca, ésto le dirá al experto que puede estar ante una persona con la enfermedad celiaca ya desarrollada, que puede llegar a desarrollarla en el futuro o que quizás no la desarrolle nunca. Por lo que la genética es una prueba fundamental, pero que por sí sola no sirve para confirmar la enfermedad, como recoge la guía 0 Gluten

Con genética compatible, serología positiva y síntomas propios de la celiaquía, muchos médicos pasan directamente a imponer dieta sin gluten estricta y de por vida. Muchos otros recurren a la biopsia, una prueba fundamental para llegar a un diagnóstico definitivo y también para conocer el grado de lesión del intestino, la famosa escala Marsh, ya que el gluten lesiona las vellosidades intestinales de los celiacos, tal y como explicamos en la guía 0 Gluten

La escala Marsh fue creada por el patólogo británico Michael N. Marsh y es la que se emplea a día de hoy a la hora de diagnosticar celiaquía. Esta va desde el Marsh 1, la lesión más leve y más común en los celiacos, hasta el Marsh 3, aquella que supone una atrofia vellositaria y que requiere de más tiempo con la dieta sin gluten para recuperarse totalmente.

Cuando todas las pruebas anteriores son positivas y la biopsia da como resultado un Marsh 1, no suele haber duda en cuanto al diagnóstico, sin embargo a veces las pruebas anteriores pueden ser negativas o incompletas y con un Marsh 1 en la biopsia, pueden surgir dudas.  Y es que en algunas ocasiones, éste resultado puede darse por la presencia de otra patología.

Lesión Marsh 1

Según explica el Dr. Fernando Fernández Bañares del Hospital Universitario Mútua Terrassa, “a diferencia de la lesión Marsh 3, que suele corresponder prácticamente siempre a enfermedad celiaca, la lesión Marsh 1 dispone de un diagnóstico diferencial más amplio”. Y es que, tal y como apunta el especialista, los pacientes con Marsh 1, en un 80% de los casos tendrán resultados negativos de anticuerpos, complicando así “el trabajo del clínico para distinguir entre la enteropatía Marsh 1 celiaca y la no celiaca”. Por eso, señala el experto “el diagnóstico de la enfermedad celiaca no puede basarse en una solo prueba, sino que requiere una buena interpretación de los criterios clínicos, serológicos, genéticos e histológicos, así como la respuesta a la dieta sin gluten”.

Entre las posibles causas, además de la celiaquía, que pueden dar lugar a una lesión Marsh 1, están la infección por Helicobacter pylori, la ingesta de AINEs, incluso una alergia a la Proteína de Leche de Vaca (especialmente en los más pequeños). entre otras patologías.

Marsh 1: Helicobacter Pylori y otras enfermedades

Se trata de una bacteria en forma de espiral que suele crecer en la capa mucosa del estómago y que infecta normalmente tanto la mucosa del estómago como la del duodeno. Esta bacteria puede dar lugar a enfermedades como la gastritis, la úlcera duodenal y la úlcera gástrica. Entre los síntomas comunes que provoca esta bacteria, están las naúseas, hinchazón abdominal, sensación de plenitud, irritación de estómago, etc.

La lesión por AINEs también puede dar lugar a un Marsh 1. Los AINEs (antiinflamatorios no esteroides) son medicamentos que se usan para tratar el dolor y la inflamación. Los AINEs ayudan a bloquear las acciones de las sustancias químicas del cuerpo que se encargan de mediar la inflamación asociada a muchas formas de artritis. Sin embargo el consumo de AINEs constituye la segunda causa más frecuente de úlcera péptica, y representa un alto riesgo para el desarrollo de complicaciones gastrointestinales, preferentemente hemorragia digestiva y perforación.

La Hipersensibilidad a los alimentos en niños también puede ocasionar una lesión Marsh 1 en el intestino. Se trata de una forma de incompatibilidad al alimento, en la que se produce una reacción inmunológica anormal. Ocurre lo mismo con la parasitosis por Blastocysts hominis, un protozoo que da lugar a síntomas como diarrea, flatulencias, dolor abdominal, problemas en la piel, etc. También la enfermedad de Crohn, un proceso inflamatorio del aparato digestivo, puede ser compatible con un Marsh 1 y por tanto puede ser confundida con una celiaquía.

De ahí que el consejo del experto sea tan importante, “para diagnosticar celiaquía es necesario realizar distintas pruebas” y tener siempre presente estas opciones cuando el resultado de una biopsia es Marsh 1 y el resto de pruebas son dudosas.

Primeros Pasos en la celiaquía | Curso Gratuito. Más información aquí

x