La contaminación por gluten, se produce cuando un celiaco ingiere la más mínima cantidad de gluten, ya sea de manera voluntaria o por accidente. En ocasiones puede ser mínima, pero dañará igualmente el intestino del celiaco aunque no se manifiesten síntomas externos.

Intoxicación por gluten y contaminación cruzada

La contaminación por gluten se puede producir de la manera más sencilla y menos esperada, y muchas veces cuando nos encontramos mal y pensamos en qué nos ha podido sentar mal no damos con el problema. Y es que la contaminación cruzada se produce con el más mínimo contacto de un producto sin gluten con el gluten: un cuchillo que ha estado en contacto con el gluten y que se utiliza para trocear algo sin gluten, unas migas de pan que caen sobre el plato sin gluten, unas manos en contacto con el gluten y que brindan los cubiertos al celiaco… Además esta se puede dar tanto en casa como fuera de casa, por eso es fundamental que aprendamos a evitar la contaminación cruzada en nuestra cocina, con la guía Aprender a Cocinar Sin Gluten.

También es muy importante que tengamos en cuenta que la más mínima cantidad de gluten dañará nuestro intestino independientemente de que manifestemos o no síntomas externos. Por eso cuando algún celiaco nos dice eso de “de vez en cuando me salto la dieta sin gluten porque no me sienta tan mal el gluten”, deberíamos sacarle de su error, explicarle que en los grados de celiaquía no existen, y que cada celiaco reacciona ante la ingesta del gluten de una manera diferente, pero nuestro intestino siempre sufrirá el daño del gluten.

La celiaquía es una enfermedad autoinmune y sistémica que se da en individuos con predisposición genética y que está originada por una intolerancia permanente al gluten. Cuando se produce la contaminación por gluten, el sistema inmune reacciona como si éste fuese un enemigo del organismo y lesiona las vellosidades intestinales. Esas vellosidades intestinales pueden llegar a atrofiarse a la larga, pero todo este proceso no siempre va acompañado de síntomas externos; son muchos los celiacos que no tienen síntomas (celiaquía asintomática) o que tienen síntomas extradigestivos.

Así los síntomas más habituales de la contaminación por gluten, aunque son diferentes en cada persona, son los siguientes:

  1. Contaminación por gluten Reflujo y acidez
  2. Dolor abdominal
  3. Vómitos
  4. Diarreas
  5. Estreñimiento
  6. Cansancio, fatiga, dolor de cabeza
  7. Hinchazón
  8. Brotes de dermatitis herpetiforme
  9. Recaída de enfermedades asociadas: hipotiroidismo, lupus, fibromialgia, anemia ferropénica…
  10. Mareos, inestabilidad
  11. Dolores de cabeza, migrañas

Los síntomas de una contaminación por gluten se pueden manifestar de inmediato o pueden tardar horas, días… depende de cada celiaco. Lo que sí es cierto es que las señales más habituales de una contaminación por gluten se producen de inmediato a nivel de deterioro del intestino, y que a la larga este daño se acumula y puede llegar a ser grave.

Si hablamos de contaminación por gluten en personas con neurogluten, los síntomas suelen tener que ver con recaída en los problemas más característicos de la patología que presentan.

Recuperarse de una contaminación por gluten

No existen fármacos y ningún tratamiento general para recuperarnos cuando sufrimos una contaminación por gluten. Como hemos dicho anteriormente, cada celiaco reacciona de forma diferente, lo único que compartimos todos los celiacos es el deterioro de las vellosidades intestinales cuando se produce la contaminación por gluten. 

Así, lo más recomendado por los especialistas es descansar e hidratarse mucho (incluso sin tener sensación de sed). Para rehidratarnos lo mejor es el agua, el agua con limón y ciertas composiciones que podemos conseguir en las farmacias y que contienen nutrientes muy beneficiosos. Normalmente el celiaco contaminado por gluten no necesita ir al médico a no ser que los síntomas sean mucho más fuertes de lo habitual o que se produzcan nuevas reacciones. Sí es importante acudir al médico cuando estos son muy agresivos y pueden conducir a cuadros de deshidratación.

También es recomendable realizar una dieta blanda a base de arroz cocido, manzana rallada, pollo cocido… todos ellos alimentos suaves que no resulten complicados de digerir. En unos días, en función de lo fuerte que haya sido la contaminación por gluten, pueden dejarse atrás estos síntomas, pero en ocasiones tardan un poco más en desaparecer. Si persisten durante mucho tiempo, más de tres semanas, es recomendable acudir a la consulta del especialista.

Eliminar el gluten al 100%

El único tratamiento realmente efectivo a día de hoy para la enfermedad celiaca es una dieta sin gluten estricta y de por vida. Ésta deber realizarse todos los días sin excepción y debemos tratar de evitar al máximo el riesgo de contaminación cruzada que se puede dar tanto en casa como fuera de ella.

Para tratar de no contaminarnos fuera de casa, podemos buscar restaurantes con conocimientos en celiaquía y dieta sin gluten como son los más de 2.000 restaurantes de la aplicación gratuita Celicidad.

Evitar la contaminación cruzada en casa es algo que depende únicamente de nosotros, y para ello debemos aprender a cocinar sin gluten, identificar qué alimentos llevan gluten, cuáles son aptos, cuáles son los sellos identificativos de los productos sin gluten, etc. También deberemos conocer los distintos procedimientos para que el momento de cocinar sea 100% seguro y no se produzca contaminación. Tendremos también que saber cómo podemos utilizar el horno, el microondas con productos sin gluten.

Las claves para aprender a evitar la contaminación cruzada y eliminar por tanto el gluten al 100% de nuestra vida, están en la guía, Aprender a Cocinar Sin Gluten, un manual indispensable con datos, consejos y mucha información para ayudar al celiaco a llevar una vida sin gluten de manera fácil y sencilla.