Desde el 1 de enero de 2020 la Marca de Garantía «Controlado por FACE», que garantizaba que un producto era apto para ser consumido por celiacos (y que tenía un máximo de 10 ppms de gluten) deja de existir y la certificación de los productos en España se realizará bajo el Sistema de Licencia Europeo «Espiga Barrada».

Así lo comunicó en 2017 la Federación de Asociaciones de Celiacos de España, que trabajó para mantener la coexistencia de ambas certificaciones, pero «con el objetivo de unificar criterios en todos los países de la Unión Europea para tratar de facilitar la identificación de los productos aptos para celiacos y evitar la confusión o el desconocimiento que pueda generar a las personas celiacas encontrar diferentes tipos de leyendas o símbolos sin gluten fuera de su país», ha integrado la Marca de Garantía «Controlado por FACE» dentro del sistema europeo, por lo que ahora el sello que certifica que un producto es apto para celiacos, y que contiene menos de 20 partes por millón (ppm) de gluten es la Espiga Barrada.

FACE se acoge así a la resolución tomada por la Asociación Europea de Asociaciones de Celiacos (AOECS) que tomó la decisión en conjunto con el resto de las asociaciones que la integran.

Desde el 2013 que se creo la Espiga Barrada, la Marca de Garantía «Controlado por FACE» y ésta han coexistido y se podía encontrar en una gran cantidad de productos aptos para celiacos, pero tomada la decisión en 2017, los dos últimos años ha tenido lugar el proceso de transición hasta que finalmente el 31 de diciembre de 2019, el sello «Controlado por FACE» dejó de existir.

«Cada producto certificado por la Espiga Barrada «se ha sometido a pruebas en un laboratorio acreditado para garantizar que su contenido de gluten sea inferior a 20 ppms. Además, la planta de fabricación de cada producto se audita una vez al año para garantizar una producción constante sin gluten», explican en la web de AOECS.

Etiquetado Sin Gluten

Según los reglamentos RE 1169/2011 y RE 828/2014, los productos aptos para celiacos son aquellos que contienen una cantidad menor de 20 ppms, por lo que siempre y cuando un producto sea analizado y el resultado arroje una cifra menor, puede ser etiquetado con la expresión «Sin Gluten».

Esta expresión puede ir acompañada de un logo cuyo diseño dependerá únicamente de la empresa, razón por la cual a día de hoy podemos encontrar distintos logos y sellos que garantizan que el producto es apto para el consumo de celiacos. Es más, simplemente la expresión «sin gluten», ya es válida.

Ahora bien, el sello oficial controlado por AOECS es la espiga barrada, que también certifica que el producto ha sido sometido a controles, «así como la planta de producción» que garantizan esa cifra menor a 20 ppms.

El RE 828/2014, que entró en vigor el 20 de julio de 2016, permite etiquetar productos con la expresión «bajo en gluten» que incluye aquellos productos analizados y cuyos resultados arrojan cifras de entre 20 ppms y 100 ppms, por lo que a pesar de tener un contenido reducido en gluten, no serían productos aptos para celiacos.

Por otro lado, el etiquetado actual obliga a declarar alérgenos como el gluten (los cereales que lo contienen) cuando estos son un ingrediente de un producto (bien sean un ingrediente natural o hayan sido añadidos). De ahí que, por ejemplo unas magdalenas elaboradas con harina de trigo, lleven el alérgeno trigo en negrita y destacado.

Sin embargo si la presencia de gluten en un producto se debe a un proceso de contaminación cruzada, es decir, si un producto puede contener o contiene trazas de gluten, la industria no está obligada a declararlas. Por esta razón, aquellos productos que no forman parte de la lista de genéricos de FACE y que no están etiquetados con la expresión «sin gluten» o con el sello oficial de la Espiga Barrada, en principio no son recomendables para los celiacos.

Aunque sí es importante destacar que existen empresas cuyo compromiso con los consumidores les lleva a declarar la presencia de trazas en caso de que éstas puedan estar presentes en algún producto.

¿Por qué 20 partículas por millón de gluten?

La cifra de las 20 ppm procede de Italia. Juan Ignacio Serrano, responsable de Investigación y Formación de la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten de Madrid, explica que «con el objetivo de crear productos de calidad para celiacos, hace años se hizo un estudio en Italia, para el que se escogió a un número de celiacos ya diagnosticados y recuperados tras la dieta sin gluten, con el objetivo de comprobar qué cantidad de gluten toleraban«.

Para ello, explica Serrano, se hicieron varios grupos y cada día se les daba a cada grupo una cantidad determinada y conocida de gluten. «Desde 10 miligramos al día, 20, 50, 500, hasta 1 gramo», apunta el experto, «durante estas ingestas se les fue siguiendo analíticamente, clínicamente y con biopsia intestinal. Con esto se dieron cuenta de que la mayoría de los celiacos soportaba hasta 50 miligramos de gluten al día».

Así cuando se comenzó a legislar en Europa hubo que llegar a un equilibrio entre lo que la industria alimentaria podía elaborar con cierta calidad, y lo que se requería desde el punto de vista de la seguridad para el celiaco. «Por eso se determinó que la cantidad máxima sería de 20 miligramos por kilo, o lo que es lo mismo, 20 ppm», explica Serrano. Y lo explica, «si un celiaco consume productos de este tipo, es decir, productos envasados que contienen hasta 20 miligramos de gluten al día, ¿cuántos kilos de producto tendría que consumir para superar esa cifra de 50 miligramos diarios? 2 kilos y medio, algo que no es fácil que ocurra todos los días», apunta el experto.

Espiga Barrada

El sistema europeo ELS, la espiga barrada certifica por tanto que los productos que la utilizan, han sido auditados y los resultados de esos análisis están por debajo de las 20 ppms.

Además, si el logotipo incluye la expresión «avena» o en inglés «oats», significa que ese producto tiene menos de 20 ppms y contiene avena sin gluten.

En cuanto al código que acompaña a los sellos:

XX: hace referencia al país

YYY: es el código de la empresa

ZZZ: es el código del producto

Junto al logotipo siempre debe aparecer el código alfanumérico.

Fuente: FACE, AOECS.