“A día de hoy sabemos todo lo necesario para diagnosticar a un celiaco cuando los casos son muy claros. El problema fundamental viene de los casos dudosos, pacientes que tienen otra enfermedad autoinmune, con una elevación no muy marcada de anticuerpos, en familiares de celiacos con anticuerpos en límite intermedio…Esos casos siguen siendo muy difíciles a día de hoy”, apunta la Dra. María José Martínez Gómez, especialista en Gastroenterología Pediátrica del Hospital Niño Jesús en Madrid desde el programa Celiacos en Directo. 

Más de 30 años dedicada al mundo de la Gastroenterología Pediátrica, han convertido a la Dra. Martínez en una experta en enfermedad celiaca. “Una patología que siempre ha tenido muchísima importancia en el campo de la Gastroenterología infantil”, y en la que comenzó en su época de Residencia de la mano de la gran experta en celiaquía, la Dra. Isabel Polanco.  Ambas han pasado ya por los micrófonos del programa que dirige Mario Sánchez, presidente de Celicalia y copresenta con Lorena Pérez, directora de Celicidad.

“Los criterios diagnósticos a día de hoy establecidos por la ESPHGAN (Sociedad Europea de Gastroenterología hepatología y Nutrición Pediátrica), permiten diagnosticar a pequeños incluso sin biopsia intestinal en determinadas ocasiones, el problema es cuando el caso no está tan claro. De ahí que aún a día de hoy haya infradiagnóstico”, apunta la Dra. Martínez. Y es que en ocasiones, especialmente en la etapa adulta, “hay celiacos que no saben que lo son y están etiquetados como síndrome de intestino irritable, dispepsia no ulcerosa, etc…pero por otro lado hay muchos diagnosticados como sensibles al gluten cuando quizás lo que tiene son otras patologías más funcionales”.

Y es que según el criterio de la Dra. Martínez, “la sensibilidad al gluten no celiaca es un gran problema a día de hoy porque no hay criterios diagnósticos, sólo de exclusión y quizás pueda haber cierto sobrediagnóstico. Es un tema complicado”.

diagnostico celiaco

Martínez hace hincapié en la importancia de conseguir un diagnóstico preciso siempre y en aprender a realizar una correcta dieta sin gluten, como explica la guía 0 Gluten.“Los productos sin gluten han cambiado mucho, pero sabemos que a veces para que tengan un sabor más agradable tienen un poquito más de grasa, tienen más proteínas… Hay que valorar muy bien cómo se hace esa dieta sin gluten, no vale con eliminar el gluten simplemente. Es muy importante recurrir a productos frescos y naturales para que la dieta sea correcta, sana y equilibrada”, señala la especialista.

Así también la Dra. Martínez habló de la relación entre celiaquía y obesidad: “también tenemos celiacos obesos, no lo debemos olvidar, y se debe a dos factores principalmente: una microbiota alterada, tal y como demuestran los últimos estudios y probablemente que está tomando una dieta más rica en proteínas y en grasas. Por eso es fundamental saber hacer correctamente la dieta sin gluten”.

Seguimiento de la celiaquía en niños

Tras el diagnóstico de celiaquía, es necesario que nuestro médico realice un seguimiento de la enfermedad para comprobar que la dieta sin gluten funciona, para comprobar que no aparecen otras enfermedades autoinmunes asociadas o para controlar las mismas si ya se han desarrollado, como recoge la guía 0 Gluten. 

Celiacos en Directo

La Dra. Martínez, Lorena Pérez y Mario Sánchez.

 

Así, “si no hay una alteración nutricional, si el niño está bien nutrido, se hace una revisión a los seis meses, tanto en pacientes pediátricos como en adultos. En ese período el 80% de los pacientes han negativizado los anticuerpos si los tenían elevados. Si esos anticuerpos no se han negativizado, se hace otra revisión a los seis meses. En el caso de que sí negativicen, el control empieza a ser anual”, apunta la Dra. Martínez.

Además, normalmente “una vez al año hacemos también control de hormonas tiroideas, de vitaminas, vitamina D, anticuerpos y una analítica general que incluye siempre hierro y ferritina (por la relación entre anemia ferropénica y celiaquía). Ahora sabemos también que los adolescentes celiacos crean menos anticuerpos, así que ahora también hacemos este control a partir de los 9 ó 10 años”.

La Dra. Martínez recuerda que aunque los anticuerpos suelen negativizar a los seis meses de dieta estricta, no siempre lo hacen porque “en cada celiaco es diferente. En dos años sí deberían ser para todos negativos y si no lo son, habría que hacer biopsia. Muchas veces la causa de que no negativicen es la alergia a la proteína de leche de vaca (APLV) que causa también enteropatía y atrofia vellositaria similar a la que provoca el gluten en celiacos“.

Criterios diagnósticos en niños

Por suerte han cambiado mucho en los últimos tiempos. Se ha pasado de diagnosticar a través de tres biopsias a hacerlo de una manera más ágil y fiable.

Los criterios diagnósticos hasta los 18 años, apunta Martínez, son “sintomatología compatible, anticuerpos más de 10 veces lo normal (antitransglutaminasa confirmados con antiendomisio) y prueba genética. Si es positivo, tienes el diagnóstico de celiaquía”. En ocasiones hay que hacer biopsia intestinal, “cuando los anticuerpos no son 10 veces lo normal, cuando sean asintomáticos, cuando el HLA no sea compatible, porque entonces hay que pensar que otra intolerancia ha podido causar esa enteropatía”.

Ahora hay muchos trabajos que apuntan a que hermanos de celiacos asintomáticos, con genética compatible, con que los anticuerpos se eleven 6 veces lo normal y no 10, podemos diagnosticar celiaquía. Son estudios que se han realizado en la ESPHGAN y que confirman que el corte en hermanos de celiacos con genética compatible es de 6 veces más de lo normal, no de 10 como se pide en población general. 

Y es que el cribado en familiares de primer grado es fundamental y “debe realizarse aunque ahora estamos un poco atados de pies y manos, pero a los hermanos seguimos realizándolo”, apunta Martínez. Con niños de menos de 3 años “los anticuerpos son fiables en un 99,99%, no es como en adultos, que hay un 20% con anticuerpos negativos, que son los que hay que biopsiar”, señala Martínez. Y es que es importante recordar que con los anticuerpos negativos en adultos no se puede descartar celiaquía, sino que hay que tener en cuenta otros aspectos.