Como si no tuviesemos bastante con eliminar de nuestra dieta los productos que salta a la vista quellevan gluten… también tenemos que tener en cuenta que las especias que condimentan nuestros platos pueden llevarlo también, y claro, a la hora de ir al súper se nos complica el trabajo. 

Y es que, qué sería de la comida sin un poquito de sal, sin pimienta, sin orégano… Unos somos más de unas especias, otros de otras, pero hay que reconocer que especias, sazonadores y condimentos, son grandes aliados para enriquecer nuestros platos y dar sabor a nuestros platos. Pero mucho ojo, porque aunque hay una gran mayoría que son genéricos (es decir, que a no ser que indique lo contrario se pueden consumir), existen también especias que no son genéricas y cuya etiquetado tenemos que leer.

Por supuesto, de nada nos servirá utilizar especias sin gluten si después no controlamos al 100% la contaminación cruzada y para ello lo más recomendable es la guía Aprender a Cocinar Sin Gluten.

Especias aptas para celiacos

-La sal de la vida. Cierto que hay que tomarlo con moderación, especialmente si tenemos problemas de hipertensión y retención de líquidos, pero la sal es fundamental en nuestra cocina y totalmente apta. Puede parecer un poco obvio, pero cuando nos diagnostican, todo son dudas. Eso sí, si tenéis problemas de tiroides, nada de sal yodada. Y cuando cocinéis, ojo con el salero. Son mucho más recomendables aquellos que tienen tapón, porque si por ejemplo estamos haciendo algo con gluten e introducimos la mano en el salero para coger sal… es posible que ya hayamos contaminado el salero. Así que la mejor opción, salero de tapón.

Las especias no son aptas para celiacos cuando son a granel.

Las especias no son aptas para celiacos cuando son a granel por riesgo de contaminación.

-A la rica paella. Y lo que no es paella. El azafrán da color, sabor y además es muy saludable, como explican en Knowi. Siempre que sea en rama, en hebra o en grano es sin gluten, al igual que aromas como las vainas de vainilla o la canela en rama, pero sólo única y exclusivamente en estos tres formatos. Si no es así, tenemos que ponernos a leer etiquetado y buscar el “sin gluten”.

-Pimentón. Ese pulpo a la gallega… qué bueno, pero ¡cuidado! Es una lata, pero aunque el pimentón es libre de gluten por naturaleza, tras los procesos a los que se somete para llegar a nuestra casa, puede haber contaminación. Así que mejor asegurarnos de que es libre de gluten. Hay marcas que lo tienen, como el exquisito pimentón de la Vera, que además tiene denominación de origen, el de Carmencita o el de Hacendado, La Dalia, entre otros.

-Especias y hierbas naturales. Antes, cuando las especias eran molidas o deshidratadas, se consideraban genéricas y por tanto si no indicaban lo contrario podiamos consumirlas. Ahora, desde septiembre de 2017, las especias molidas dejan de considerarse genéricas y por tanto deberemos comprobar que están etiquetadas sin gluten o que pertenecen a una empresa que remite a la lectura del etiquetado y sí declara trazas si las hubiese.  Si queremos comprar especias a granel, no es buena idea, la contaminación acecha en todas partes. Sin embargo las especias son aptas para celiacos cuando son en rama, en grano o en hebra. Las especias en grano y deshidratadas siguen siendo genéricas. En cuanto al comino desde FACE señalan que sólo se considera genérico si es en grano.

-Vinagres. El aceite y el vinagre son aliños estupendos para cualquier ensalada, una opción estupenda para mantener una dieta sana y equilibrada, cuidar la línea y de paso comer con el nivel de gluten a 0 totalmente . Así que aprovechad esta opción, aceites y vinagres son libres de gluten, ya sean de módena, de vino, de sidra o de manzana. No pasa lo mismo con las cremas de vinagres ¡ojito!

Ya véis que el mundo de las especias aptas para celiacos es amplio, con los sazonadores y colorantes, no ocurre lo mismo y nos encontramos siempre con la obligación de leer el etiquetado o de recurrir a marcas que tienen su propio sello, como es el caso de Hacendado, Carmencita, etc.

Como os decimos siempre, antes de comprar o consumir cualquier cosa, aseguraros, no vale la pena arriesgarse.

 

Fuente: Federación Asociaciones de Celiacos de España