Escucha «OC023 – COVID, vacunas y gripe, con el Dr. Ángel Gil de Miguel» en Spreaker.

Escúchalo también en Apple Podcast, Spotify, Ivoox, Spreaker, Podimo o Youtube

«Como cualquier otra enfermedad crónica, la enfermedad celiaca es grupo de riesgo de la gripe y es recomendable que las personas con celiaquía se vacunen. Además es una enfermedad inmunológica y cualquier infección puede resultar peor en personas con una enfermedad inmunológica». Lo explica en el episodio 23 de Onda Celicidad el Dr. Ángel Gil de Miguel, Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos.

«Todas las personas entre los 6 meses y los 65 años -60 en la Comunidad de Madrid- que tengan alguna enfermedad crónica, aunque se encuentren bien, son grupo de riesgo de gripe y se les recomienda la vacunación», apunta el Dr. Gil de Miguel.

Este año cobra especial relevancia la campaña de la gripe, «porque la gripe siempre satura las urgencias cuando alcanza el pico, en enero o febrero, y en enero y febrero vamos a seguir teniendo covid, así que es importante reducir el impacto de la gripe para no sumarlo al impacto del covid en los hospitales».

La gripe, apunta el experto, ocasionó el año pasado en España más de 600.000 casos, unas 30.000 personas en UCI, unas 2.000 personas hospitalizadas y cerca de 4.000 fallecidos. «No es una patología menor, para nada, los datos son importantes y hay que proteger a las personas de riesgo, por eso no solo se recomienda la vacunación a esos grupos de riesgo, sino también a las personas que conviven con ellos». explica.

Los grupos de riesgo los establecen las autoridades sanitarias y el más importante es el de las personas mayores. «En la Comunidad de Madrid este año se recomienda la vacunación a partir de los 60 años, aunque te encuentres bien. Normalmente es a partir de los 65 años. Entre los 6 meses de vida y los 60 ó 65 años dependiendo de la comunidad, las personas con patologías crónicas se deben vacunar también». Ocurre, explica el experto, que muchas personas jóvenes con estas patologías «se encuentran bien y creen que no deben vacunarse, pero hay que explicar que las enfermedades crónicas, como la celiaquía, que cursan con una alteración del sistema inmunológico, pueden evolucionar de forma más grave ante cualquier infección, no debemos olvidarnos de esto».

En la web  vacunas.org, de la Asociación Española de Vacunología, explican también este punto: «las personas con celiaquía se pueden comportar como una forma de asplenia funcional«, es decir el bazo no siempre funciona correctamente y ello implica que es posible que no proteja de las infecciones como debería. Y es que una de las funciones del bazo es la de protegernos de infecciones principalmente producidas por gérmenes, como el meningococo, el neumococo y el Haemophilus. Además, apuntan desde la web, «la celiaquía se puede asociar a otras condiciones que favorecen en sí mismas la aparición de infecciones o la evolución de las mismas», como son : la anemia, la diabetes o el déficit de inmunoglobulina A, entre otros.

Tratar de reducir, por tanto, la carga asistencial reduciendo el número de gripes se convierte en prioridad este año, debido a la especial situación que se vive. «Hemos tenido otras epidemias, pero jamás en toda mi carrera me imaginé algo como esto», explica el experto, que ha trabajado en situaciones adversas contra virus como el del ébola, zika, chikungunya.

«Esperamos que el año 2021 sea mejor y que alguna de las vacunas para la covid estén listas a lo largo del primer semestre de ese año. Primero habrá que vacunar a los grupos de riesgo y poco a poco a toda la población. Pero es importante tener en cuenta que, aunque haya vacunas, tendremos que seguir empleando las medidas de prevención recomendadas»

«Aunque estamos en una situación muy diferente a la de marzo, tenemos que concienciar a la población y apelar a la responsabilidad individual. Los medidas de prevención son sencillas, tenemos que ejecutarlas todos. Debemos ser solidarios en ese aspecto. No es solo por nosotros, que quizás somos jóvenes y fuertes, es por nuestros padres, por nuestros abuelos».

El COVID «ha venido para quedarse y vamos a tener que convivir con él como lo hacemos con otras enfermedades. Si los casos siguen aumentando es posible que tengan que tomar decisiones puntuales de restricción de movimientos para tratar de reducirlo, pero la situación no es la que vivimos en marzo. Además hay algo muy importante: los clínicos saben tratar mejor la enfermedad. Esperamos que el año 2021 sea mejor, que tengamos vacunas y que podamos tratarla mejor».

La media de edad está subiendo actualmente: «en agosto teníamos mucha gente joven, ahora estamos en una media de más de 40, estamos viendo casos en personas jóvenes, que son menos graves, pero está aumentando.

«Casi el 98% de las presonas hospitalizadas en mayo, tenían alguna patología previa asociada. En nuestro país el 89% de las personas de más de 65 años tienen al menos una patología crónica. Una infección como la que provoca este virus, en una persona mayor que el 80% tienen una patología crónica, va a ser siempre mucho más grave».

Así, la gran esperanza son las vacunas «que hay que recordar que son un producto biológico totalmente seguro y que en el caso de este virus están, algunas, en fases avanzadas«. Y es que el Dr. Gil de Miguel espera que en el primer semestre de 2021 «tengamos alguna vacuna lista. Se empezará vacunando a los grupos de riesgo, a los sanitarios y después se irá extendiendo a toda la población. Esto no quiere decir que podamos dejar las medidas de prevención, habrá que seguir teniendo todo el cuidado, pero tendremos más herramientas para la convivencia con el virus», apunta.

¿Quién debe vacunarse frente a la gripe?

El Ministerio de Sanidad, en su página web señala cuatro grupos:

  1. Personas mayores, preferentemente a partir de los 65 años de edad. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas.
  2. Personas entre los 6 meses y los 65 años de edad que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe por presentar alguna condición o enfermedad de base.
  3. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones.
  4. Personal sanitario y sociosanitario, así como ciertos grupos considerados esenciales.

Dentro del apartado número dos, los grupos de riesgo de gripe son los siguientes según el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, para la temporada 2020-2021:

  • diabetes mellitus
  • obesidad mórbida (índice de masa corporal ≥40 en adultos, ≥35 en adolescentes o ≥3 DS en la infancia)
  • enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico
  • hemoglobinopatías y anemias
  • hemofilia, otros trastornos de la coagulación y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples
  • asplenia
  • disfunción esplénica grave
  • enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico o enfermedades neuromusculares graves
  • inmunosupresión (incluyendo las inmunodeficiencias primarias y la originada por la infección por VIH, por fármacos –incluyendo tratamiento con eculizumab-, en los receptores de trasplantes y déficit de complemento)
  • cáncer y hemopatías malignas
  • implante coclear o en espera del mismo
  • fístula de líquido cefalorraquídeo
  • enfermedad celíaca
  • enfermedad inflamatoria crónica
  • trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras