El enterovirus es un virus intestinal muy común en la primera infancia que según un estudio del Hospital Østfold Trust, en Grålum (Noruega), podría estar relacionado con el origen de la celiaquía en personas con predisposición genética.

La enfermedad celiaca es un trastorno sistémico, autoinmune y crónico provocado por el gluten que se da en individuos predispuestos genéticamente. El sistema inmunológico de un celiaco reacciona atacando al gluten cuando se ingiere la más mínima cantidad de la proteína y en ese procesos se produce una lesión de las vellosidades intestinales que provoca malabsorción pudiendo llegarse incluso a atrofiarse. Además la celiaquía cursa con numerosos síntomas digestivos y extradigestivos.

En los últimos años han aparecido distintas teorías sobre el origen de la enfermedad celiaca, que requiere de una determinada predisposición genética que comparte el 40% de la población. Sin embargo, solo un 1% (aproximadamente) desarrolla la patología, por lo que los expertos buscan los factores ambientales que podrían estar relacionados con la aparición de la celiaquía.

«El 40% de la población tiene genética compatible con enfermedad celiaca, pero solo un 1% de la población desarrolla la patología»

Los investigadores noruegos comprobaron si las infecciones por enterovirus y adenovirus -antes del desarrollo de los anticuerpos contra la enfermedad celiaca – eran más frecuentes en los niños a los que posteriormente se les diagnosticó la enfermedad celiaca, en comparación con los que no lo eran, explican en ABC.

Los datos del estudio

El estudio se realizó con 220 niños noruegos portadores de los genes de la celiaquía -del sistema HLA-, entre 2001 y 2007. La predisposición genética es imprescindible para el desarrollo de la enfermedad, aunque muchas personas con genética compatible no la desarrollan.

Para el estudio, los investigadores recogieron muestras de heces de 3 a 36 meses de edad para detectar los virus, y se analizó también la sangre para tratar de detectar anticuerpos de celiaquía, a los 3, 6, 9 y 12 meses de edad, según ABC y después anualmente hasta 2016. Tras diez años se comprobó que 25 de los niños estudiados habían desarrollado enfermedad celiaca.  

“Se encontró enterovirus en 370 (17%) de 2135 muestras de heces, y 73 niños tuvieron al menos una muestra positiva. Y fue significativamente más frecuente en las muestras recogidas antes del desarrollo de los anticuerpos, de la enfermedad celíaca en los casos que en los controles: 84 de 429 (20%) en los casos y 129 de 855 (15%) en los controles”, recoge ABC.

Se estableció una asociación significativa entre la exposición al enterovirus y el riesgo posterior de desarrollar enfermedad celíaca, eso  adenovirus no se relacionó con el desarrollo de la enfermedad.

Las infecciones por enterovirus detectadas después de la introducción del gluten en la dieta del niño se asociaron con la enfermedad celíaca, mientras que las que se detectaron antes o en el momento de la introducción no, lo que sugiere que la infección en sí misma fue el desencadenante de la enfermedad.

Los investigadores señalan que se trata de un estudio observacional por lo que no pueden extraerse conclusiones definitivas y es posible que además del virus haya otras variables no medidas que puedan influir en el desarrollo de la celiaquía.

«Se trata de un estudio observacional por lo que no se pueden extraer conclusiones definitivas, pero si en el futuro se confirmase, podría caber la opción de la prevención mediante las vacunas»

Lo que sí destacan los investigadores es que, de confirmarse esta situación, la vacuna del enterovirus sería muy interesante de cara a poder ayudar a prevenir el desarrollo de la enfermedad celiaca.