“En ocasiones encontramos celiacos diagnosticados como pacientes de colon irritable, pero también existe la posibilidad de que celiaquía y colon irritable se den a la vez en la misma persona. Sobre el 20% de la población presenta síntomas compatibles con colon irritable”. Así lo explica el Dr. Alberto Cerpa, especialista en Digestivo de la Clínica Cisme en Coslada, Madrid con quien también hablamos de los déficits nutricionales más habituales en celiacos. Cerpa participó en el programa Celiacos en Directo que dirige Mario Sánchez, Presidente de Celicalia y copresenta Lorena Pérez, directora de Celicidad desde la conocida tienda Maná de Madrid.  

El síndrome de intestino irritable, es  “un síndrome producido por diferentes razones, como la permeabilidad intestinal, la motilidad gastrointestinal, el estado de la flora intestinal, etc. El síndrome presenta síntomas como diarrea, estreñimiento o  veces un cuadro mixto de diarrea en ocasiones y en otras ocasiones estreñimiento”.

Y a veces, señala Cerpa, “es un cajón de sastre. Hasta el 20% de la población puede tener síntomas compatibles con síndrome de intestino irritable, pero para diagnosticarlo se deben descartarse que no haya enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celiaca u otros problemas. Si no hay nada se diagnosticaría ese síndrome que se puede tratar de diversas formas. A veces se nos escapan pacientes que tienen otras enfermedades y no han sido debidamente diagnosticados “.

Y es que, según apunta el experto, “en ocasiones personas celiacas son diagnosticadas previamente de colon irritable, y cuando se hacen más estudios y se evidencia la celiaquía reciben el diagnóstico correcto”.

Déficits en Celiacos

Dr. Alberto Cerpa en Celiacos en Directo.

Pero esto no siempre es así,  también existe la posibilidad de que convivan ambas patologías, “puede darse una enfermedad celiaca que mejora con dieta sin gluten, pero también pueden darse a la vez síntomas propios del síndrome de intestino irritable”, apunta el Dr. Cerpa. El diagnóstico de colon irritable se hace por exclusión, “se deben hacer análisis en profundidad para descartar otras posibles causas a esos síntomas y si no encontramos nada, se diagnostica de síndrome de intestino irritable“, señala el especialista.

De cara al diagnóstico de enfermedad celiaca, el Dr. Cerpa insiste en la importancia de no retirar el gluten de la dieta por iniciativa propia. “Nos encontramos muy a menudo en la consulta con pacientes en estudio que ya han retirado el gluten y en esos casos es necesario totalmente volver a introducirlo”.

Reintroducción del gluten para confirmar diagnóstico

La reintroducción del gluten, según apunta Cerpa en Celiacos en Directo, “han cambiado en los últimos años. Antes las guías recomendaban 10 gramos de gluten al día durante 8 semanas, pero muchos pacientes no toleraban estas cantidades y no llegaban a hacerse las pruebas porque eran muy sintomáticos. En la actualidad se habla de 3 gramos al día por un período de entre 2 y 6 semanas para poder repetirse la serología y la biopsia“.

Los anticuerpos explica el Dr. Cerpa, son importantes porque si son positivos es muy posible que estemos ante un celiaco, pero si son negativos no podemos descartar la enfermedad y habría que realizar otras pruebas si la sospecha es importante. En el caso de confirmar celiaquía con anticuerpos negativos, el seguimiento de la enfermedad no se haría con análisis ya que estos son negativos, “el seguimiento sería clínico, ver si el paciente mejora, si remiten los síntomas”, apunta Cerpa. En este caso, para comprobar que la dieta sin gluten está ayudando al paciente sí se podría ver en la analítica si existen otros déficits y si estos van mejorando. Por supuesto comprobar que el paciente se encuentra mejor también es fundamental”.

En el caso de que el paciente no mejore, se debe replantear el diagnóstico, repetir pruebas o incluso pensar en celiaquía refractaria, aunque es muy poco común.

Y es que una analítica puede ofrecer información muy valiosa que puede despertar la sospecha clínica de estar ante un celiaco, como señala el especialista.

Déficits asociados a la celiaquía

-El hierro bajo, ferropenia.

Transaminasas elevadas. Éstas no tienen porqué estar en rango de hepatitis. “A veces no llaman la atención porque no son muy altas, pero sí deben hacer sospechar de enfermedad celiaca”, explica el Dr. Cerpa.

-Vitamina D

-Ácido Fólico

-Cobre

-Zinc

-Proteínas bajas a causa de desnutrición

déficits nutricionales en celiacos

Diferencia entre celiaquía e intolerancia al gluten

Ambas entidades existen y de forma tradicional se ha denominado a la celiaquía, “intolerancia al gluten”, pero no es exacto ni correcto. Mientras que la celiaquía es una enfermedad de carácter autoinmune, el mecanismo que explica la intolerancia al gluten es muy diferente.

“Encontramos personas que tienen problemas con el gluten, que cuando lo toman se encuentran mal y presentan síntomas, pero que no son celiacos. En este caso siempre hay que descartar la enfermedad celiaca y evidentemente si a un paciente le sienta mal el gluten y le provoca síntomas, es conveniente que lo retire, pero el pronóstico al largo plazo no tiene nada que ver con el de un paciente con celiaquía”, señala Cerpa.

Son pacientes, explica Cerpa, que “no van a desarrollar por esta razón un linfoma intestinal, que no tienen porque tener consecuencias más allá de los síntomas en el caso de que ingieran gluten. Lo importante es que tengan calidad de vida y sepan qué es lo que les hace daño. Sin embargo un celiaco debe hacer la dieta sin gluten de forma siempre estricta porque si no lo hacen sí puede haber consecuencias”.

Descubre la entrevista completa del Dr. Cerpa aquí.

déficits en celiacos

Por la derecha, Dr. Cerpa, Lorena Pérez de Celicidad y Mario Sánchez, director de Celiacos en Directo.