Las barbacoas son uno de los planes estrella del verano. Unas cervecitas, carnes, pescados y verduras deliciosos, los amigos… Pero aunque muchos de estos productos son sin gluten de manera natural , hay que tener mucho cuidado porque contaminarse en una barbacoa es relativamente fácil. 

Barbacoa sin gluten

Una barbacoa sin gluten sólo es sin gluten cuando absolutamente todos los productos que vamos a cocinar son exentos de gluten, algo que no siempre sucede. Pero además, las salsas que se suelen utilizar en las barbacoas y los panes que sobrevuelan las mesas, son un auténtico peligro y más aún teniendo en cuenta que normalmente en las barbacoas suele haber un grupo muy variado de personas. Pero hay una serie de medidas que podemos y debemos tomar, para disfrutar de una buena barbacoa sin gluten. CELICIDAD, con mucha experiencia en barbacoas y demás eventos ociosos… os deja unos celiconsejos básicos.

1- Contacto previo

Si tú no te encargas de la compra, es mejor que hables con la persona que lo va a hacer para intentar que todo lo que compre sea sin gluten. Cuando hablamos de carnes, pescados y verduras es muy fácil hacer una compra apta para todos, pero tenemos que saber que las carnes adobadas, los embutidos, productos cárnicos como hamburguesas etc, no son siempre sin gluten. Conviene conocer bien el etiquetado sin gluten y conocer bien la clasificación de los alimentos de FACE, como recoge el curso online: Aprender a hacer dieta sin gluten. 

etiquetado sin gluten

2- Comprobar la idoneidad de los productos

Muchas veces pensamos que como la carne es carne, es libre de gluten por naturaleza. Pero muchas veces los productos que compramos para una barbacoa no lo son. Hablamos por ejemplo de brochetas adobadas, de chorizos criollos, de morcillas y sobre todo de hamburguesas…  Así que el primer paso es mirar todos los ingredientes y etiquetas y comprobar qué alimentos son sin gluten, y cuáles lo llevan o lo pueden llevar (trazas). Si advierten de trazas no nos sirven, pero ojo, que la actual normativa permite no etiquetar trazas. Así que de nuevo es fundamental conocer bien el etiquetado de los alimentos.

Lo tenemos más fácil con las verduras, el marisco, pero no hay que bajar la guardia porque aunque los alimentos sean sin gluten nos queda librar la batalla de la contaminación cruzada.

«Aunque una barbacoa pueda ser una ocasión especial, no es justificación para transgredir la dieta. La más mínima cantidad de gluten dañará nuestro intestino, y el daño se acumula» 

3- Limpieza de la barbacoa

Es fundamental que antes de colocar los productos sin gluten, nos aseguremos de que la barbacoa está limpia y no quedan restos de otros alimentos que pueden haber contenido gluten. En realidad, por simple higiene, las barbacoas hay que limpiarlas a fondo. Pero si hay cierto riesgo de que queden restos de gluten los productos con gluten los tendremos que preparar sobre algún tipo de material que evite el contacto.

4- Separar sin y con

Lo más normal si la barbacoa es para muchas personas y los que se han encargado de comprar la comida no son celiacos, es que haya algún producto que lleve gluten, o que nos genere dudas. Por eso hay que estar muy cerquita del «chef» y explicarle que antes de «ensuciar» con gluten la barbacoa, tiene que hacer los productos que no llevan gluten y por supuesto ir sirviéndolos lejos del pan y sin mezclar con productos con gluten. Cuidado con este proceso porque es fundamental. Es decir: barbacoa con y sin gluten, primero se harán los productos sin gluten (barbacoa limpia o material para evitar el contacto) que se deben manipular con utensilios también limpios y servir lejos del pan en un plato también libre de contaminación cruzada.

5- En el medio, no

Una barbacoa es un festival de migas que sobrevuelan la mesa para acompañar las carnes, las verduras o los pescados. Normalmente hay un montón de bandejas sobre la mesa y barras y más barras de pan. Nuestro radar celiaco está trabajando al 300% y tendremos que extremar las precauciones, pero se puede conseguir. Lo más recomendable es ir plato por plato (sin gluten) cogiendo raciones o piezas de los productos y servírnoslas todas juntitas en nuestro plato. A continuación y por pura precaución, lo más recomendable es sentarnos en una de las esquinas de la mesa, o de cabeza de mesa, para tener menos peligros cerca. Además debermos avisar a aquellos que tenemos cerquita para que no metan la pata y ni si quiera nos pidan que les pases el pan.

barbacoa sin gluten

6- Cuidado con las salsas

Salsa barbacoa, mayonesas, alioli… una barbacoa es para disfrutarla dándose un caprichito y una buena salsa con unas alitas de pollo, o con unas verduras recién hechas a la brasa son un auténtico placer… Pero ya sabéis que las salsas hay que tenerlas siempre bajo control, y estar completamente seguros de que son sin gluten y siguiendo la clasificación de FACE, estas siempre deben estar etiquetadas con la mención «sin gluten». Lo mejor en estos casos es hacerlas nosotros, saldrán mucho más ricas y saludables. Pero aunque las salsas sean sin gluten, tendremos que hacer lo mismo que con el resto de la comida: hacernos con un recipiente para las salsas en el que no habrá panes con gluten ajenos.

7- La salud, lo primero

Las barbacoas, como todo lo demás, van a requerir que estemos atentos y que controlemos que la comida «sin gluten» se prepare evitando la contaminación cruzada. Informar a los demás con algunos consejos básicos también es importante, pero sobre todo, lo más importante siempre siempre es que nosotros seamos responsables de nuestra salud. Aunque sólo sea un día, y éste sea especial, no podemos permitirnos la más mínima transgresión. Así que, si no estáis completamente seguros de que lo que se está preparando se está haciendo bien, tira del kit del celiaco y disfruta de otra manera pero con toda la tranquilidad del mundo. No merece la pena poner en riesgo nuestra salud.