Este pan sin gluten de trigo sarraceno a la sartén es ideal para una cena alta en proteínas y fibra. Con muy pocos ingredientes y en sólo unos minutos podrás tomar un sándwich relleno de tus ingredientes sin gluten favoritos y beneficiarte de todos las ventajas que tiene el trigo sarraceno.
Trigo sarraceno composición
El trigo sarraceno es un pseudocereal que de manera natural no contiene gluten y es por tanto una excelente opción para incluirlo en una dieta sin gluten para personas con Enfermedad Celiaca o Sensibilidad al gluten/trigo no celiaca. No pertenece a la familia del trigo, a pesar de su nombre. Forma parte de la familia Polygonaceae y también es conocido como «alforfón».
El trigo sarraceno es una excelente fuente de fibra y proteínas de alto valor biológico, tiene un índice glucémico bajo y contiene minerales tan interesantes como el magnesio, el fósforo y el manganeso. Contiene también vitaminas del grupo B y es une excelente aliado para combatir la oxidación celular porque contiene antioxidantes como la quercetina y la rutina.
Además el trigo sarraceno está compuesto en un 70% de hidratos de carbono complejos -de absorción lenta-, grasas insaturadas y entre un 10-13% de proteínas.
Trigo sarraceno propiedades
La tan interesante composición del trigo sarraceno lo convierte en una opción estupenda para cuidar de la salud digestiva de personas con Enfermedad Celiaca (y de todo el mundo), pero sus ventajas no se quedan únicamente en el aparato digestivo como vamos a ver a continuación:
- Encontramos la fibra del trigo sarraceno sobre todo en la cáscara de la semilla que además se mantiene en la harina, aportando un sabor característico y el aporte de esa fibra tan interesante para regular la salud digestiva. Además, contiene también almidón resistente, alimento para la microbiota.
- Aliado para reducir glucosa en sangre gracias a sus carbohidratos complejos que hacen que tenga un índice glucémico entre bajo y medio. Desde luego mucho mejor que cereales sin gluten tan populares como el maíz o el arroz.
- Impacto en la salud cardiovascular gracias a componentes antioxidantes tan importantes como la rutina.
«Pan» de trigo sarraceno sin gluten a la sartén
Se trata de una receta muy sencilla con muy pocos ingredientes y repleta de fibra y proteínas. Además, podemos rellenarlo con lo que más nos guste.
Pan de trigo sarraceno sin gluten a la sartén: ingredientes
- 4 cucharadas de semillas de lino molido etiquetadas con mención sin gluten
- 1 cucharada de semillas de chía (opcional)
- Agua templada para cubrir las semillas de lino
- Pizca de sal
- 8 cucharadas de harina de trigo sarraceno etiquetada con mención sin gluten
Pan de trigo sarraceno sin gluten a la sartén: preparación
- Coloca en un bol cuatro cucharadas de semillas de lino molido (para un bocadillo tipo mollete) y cubre con el agua templada. Puedes añadir también semillas de chía, es opcional. Deja que repose unos 15 minutos para que vaya soltando los mucílagos y se convierta en una masa viscosa.
- Una vez que es una masa viscosa, incorpora sal al gusto. Con unos gramos será suficiente. Remueve la mezcla.
- Vete incorporando harina poco a poco y amasando. Puedes hacerlo con las manos, pero asegúrate de tener siempre las manos enharinadas para que no se te pegue la masa. Con 8 cucharadas puede ser suficiente, pero si notas que la masa se sigue pegando mucho, incorpora más harina.
- Cuando la masa deja de ser viscosa, dales forma de bolita.
- Coloca en una superficie plana papel vegetal y la bolita encima. Encima de la bolita de sarraceno pon otra lámina de papel vegetal y con un rodillo de cocina estíralo para que quede con un grosor de 3 cm aproximadamente.
- En una sartén caliente -sin aceite- coloca papel vegetal y la masa que has estirado. Ponla a fuego medio-alto durante 5 minutos y dale la vuelta. Repite por el otro lado. Si ves que se hace antes -dependerá del grosor- retíralo antes de los 5 minutos. Si aún no está hecho, continúa.
- Saca de la sartén, deja 2 minutos de reposo para no quemarte y ya puedes abrirlo para rellenarlo de lo que más te guste.
- Si quieres mayor aporte aún de proteínas puedes probar con atún, huevo revuelto, caballa, pollo… Incorpora también verdura cruda como tomate, espinacas, rúcula… y una salsa jugosa como un guacamole casero, le va fenomenal.





