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El Dr. Fernando Fernández-Bañares, del Hospital Universitario Mutua Terrassa, ha dirigido junto a un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla, el estudio CADER, un estudio prospectivo longitudinal en el que han estado trabajando en los últimos años y cuyos resultados publicaron en marzo en la prestigiosa revista «American Journal of Gastroenterology». El 53% de los pacientes que participaron en este estudio, continuaban con atrofia vellositaria a pesar de una dieta sin gluten estricta y de mejora clínicamente. Nos lo cuenta en detalle el Dr. Fernández-Bañares en esta entrevista en Onda Celicidad.

El Dr. Fernández-Bañares es uno de los grandes expertos en enfermedad celiaca y en sensibilidad al trigo no celiaca en España. Ha presidido la Sociedad Española de Enfermedad Celiaca y actualmente dirige el grupo de Enfermedad Celiaca del Adulto de la SEEC. El estudio sobre la atrofia vellositaria persistente en celiacos que hacen correctamente la dieta sin gluten se enmarca dentro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades hepáticas y digestivas (CIBERehd).

Para llevar a cabo el estudio, que se ha desarrollado durante más de dos años, se ha contado con pacientes mayores de 16 años de 8 hospitales diferentes. Durante 24 meses estos pacientes fueron sometidos a un control estricto de la dieta sin gluten y 4 visitas clínicas, explica el Dr. Fernández-Bañares.

Para comprobar que los pacientes realizaban correctamente la dieta sin gluten, no solo fueron sometidos a controles por parte de dietistas-nutricionistas expertos, sino que también recibieron formación para hacer una dieta sin gluten correcta y fueron sometidos a controles de heces para analizar la presencia de péptidos inmunogénicos del gluten, una manera objetiva de valorar si se cumple o no la dieta sin gluten.

El grado de adherencia a la dieta sin gluten fue entre «bueno» y «excelente», sin embargo se detectó que la atrofia vellositaria era persistente en el 53% de los pacientes estudiados. La atrofia vellositaria es el grado máximo de lesión intesintal de un celiaco.

El Dr. Fernández-Bañares apunta que estos resultados «podrían sugerir que los pacientes con atrofia vellositaria persistente son más sensibles a cantidades bajas de gluten, en el rango de miligramos, y que la exposición continuada e inadvertida en pequeñas cantidades podrían ser un factor que contribuye a la actividad persistente de la enfermedad».

Este estudio pone sobre la mesa la importancia de realizar un seguimiento a los pacientes de celiaquía tras el diagnóstico y de «quizás modificar los protocolos de seguimiento para incluir una biopsia duodenal de seguimiento a los 2 años del inicio de la dieta sin gluten para detectar pacientes con este problema y evitar así otros problemas que puedan darse en un largo plazos».

Para estos pacientes, la dieta sin gluten debe ser aún más estricta, aclara el experto.

Notas de interés

Estudio CADER