Todos hemos sentido algo parecido al vértigo cuando nos ha llegado el diagnóstico de la celiaquía. Empezar en el mundo sin gluten no es sencillo, pero es sólo cuestión de tiempo el adaptarse completamente. Lo primero que hay que hacer cuando se sale de la consulta del médico es informarse.

Nuestra calidad de vida y nuestro organismo, sólo mejorarán a medida que vamos consiguiendo y asumiendo toda la información necesaria para llevar una dieta libre de gluten de manera estricta, y eso, los primeros días puede ser un agujero enorme de dudas, preguntas e inquietudes. Así que con calma, pasito a pasito.

-Lo primero que tenemos que hacer tras salir de la consulta, y que normalmente nos recomienda ya nuestro médico, es contactar con la asociación de celiacos de nuestra región. Para ello hay que pagar una cuota, pero a cambio obtendremos información actualizada sobre todo lo que va a afectar a nuestra vida a partir de ese momento. Además ofrecen un práctico listado con los productos aptos del mercado, realizan charlas, talleres de cocina… Así que es básico. Y sí, muchas personas nos han explicado que con lo caros que son nuestros productos no se pueden permitir la cuota, pero sobre todo al principio es un esfuerzo económico que merece mucho la pena. Y si los problemas económicos impiden formar parte de una asociación, hay mucha información válida en la red, pero hay que tener mucho cuidado y ser muy cauto con la información que se encuentra en internet.

-Hay algunas cosas que a un celiaco recién diagnosticado le tienen que quedar muy claras desde el principio, y que además es muy importante que transmita cada vez que alguien le pregunte por la enfermedad. Y es que la celiaquía no es una alergia, es una enfermedad autoinmune provocada por la intolerancia al gluten, cuyo único tratamiento a día de hoy… es la dieta estricta sin gluten de por vida. Y eso significa que nunca se debe saltar la dieta, nunca, porque las consecuencias a la larga pueden ser graves independientemente de los síntomas que tengamos, por leves que puedan ser en aglunos casos, el daño al intestino es severo. Eso supone no arriesgarse a probar un alimento que puede estar contaminado, ni jugársela con un alimento que puede parecer apto pero que nos genera dudas.

-Dieta básica. Cuando empiezas a leer sobre el gluten hay algunas cosas que enseguida aprendemos, como que se encuentra sobre todo en el trigo, el centeno, la cebada y la avena (a no ser que indique lo contrario), pero no sólo sirve eliminar estos productos de nuestra nevera o nuestra cesta de la compra, es imprescindible saber que la gran mayoría de productos procesados pueden llevar gluten, desde las carnes procesadas, hasta salsas, caldos, etc. Toda esta información la podemos obtener de las asociaciones, que nos ofrecen el listado de productos sin gluten ordenado por grupos de alimentos y marcas.  La clave, en estos momentos de dudas, es tirar de alimentos naturales como verduras, hortalizas, frutas, huevos, legumbres, carnes (sin procesar) y pescados. Es una dieta más que saludable y libre de gluten. Perfecta para empezar a recuperarnos.

San Miguel Sin Gluten

Cerveza San Miguel sin gluten

Medicamentos sin gluten. En las farmacias no tienen por qué controlar sobre celiaquía, pero los medicamentos señalan si llevan o no gluten, así que cuando tengáis que comprarlos, avisar primero al médico que lo receta para que, dentro de sus posibilidades evite recetar algo con gluten, y al farmacéutico para que confirme que no lleva gluten leyendo la relación de ingredientes.

-Cuidado con las bebidas. Las bebidas también lleva gluten, de hecho muchísimas bebidas se elaboran a partir de cereales, así que cuidadito con lo que pedimos. En este enlace podéis ver una relación de las bebidas alcohólicas y sin alcohol sin gluten. En cuanto a las cervezas, cada vez son más las marcas que optan por incluir cervezas sin gluten entre su catálogo de productos. San Miguel, Mahou y Estrella Galicia han sido de las últimas marcas en lanzar su cerveza sin gluten. Pero hay muchísimas más. En España las que más se comercializan son Ambar y Daura, que además nos explican cómo se elabora una cerveza sin gluten.

-Miedo a salir de casa. Al principio es normal que nos de un poquito de reparo salir a comer fuera de casa. Pero esto es así, no hay que tenerle miedo, sino que hay que saber dónde vamos. En nuestra app gratuita, Celicidad, tenemos más de 1.800 establecimientos en toda España en los que dan servicio seguro a los celiacos, unos tienen más opciones que otros, pero en todos saben qué es lo que NO pueden hacer y tienen especial cuidado con la contaminación, que es nuestro principal problema fuera de casa. Además muchos de los establecimientos de nuestra app han sido formado por las asociaciones de celiacos. Una vez que elegimos un restaurante “sin gluten” tenemos que estar también pendientes, porque despistes podemos tener todos, así que siempre atentos, preguntando cuando tengamos dudas, y si estamos compartiendo mesa con no celiacos cuidado a la contaminación que se pueda dar en la mesa. En este artículo os lo explicamos más detalladamente.

-Paciencia y ánimo siempre. Lo peor de la celiaquía es llegar al diagnóstico. Una vez que llegamos a él, nuestro cuerpo tardará en recuperar más o menos, pero lo hará y podremos llevar una vida normal con las evidentes restricciones en la dieta. Paciencia porque el organismo puede tardar un tiempo en mejorar del todo, y ánimo porque cada vez es más fácil encontrar productos y restaurantes sin gluten.