La Doctora Isabel Polanco Allué es una de las mayores especialistas en Enfermedad Celiaca del país, dirige la Unidad Especial de Enfermedad Celiaca del Hospital Nisa Pardo Aravaca y acaba de publicar un libro titulado Vivir bien sin gluten, una guía en la que aborda todas las cuestiones relacionadas con la celiaquía para intentar explicar esta compleja patología tanto a los afectados, como a sus familiares y a la sociedad en general. Una práctica guía que además de información sobre los síntomas de la celiaquía incluye saludables recetas de cocina.

 

Uno de los grandes problemas de la celiaquía es la variada sintomatología clínica con la que se presenta. “Podemos encontrar personas que no tienen ningún tipo de sintomatología, personas que tienen la sintomatología digestiva clásica y otras que tienen síntomas extradigestivos”. De ahí que sea tan complicada de diagnosticar. Por eso la especialista explica que a pesar de que se trabaja con la hipótesis de que el 1 por ciento de la población española es celiaca, “la cifra puede ser superior, es muy importante que los especialistas estén alerta y mantengan un índice alto de sospecha de celiaquía para poder hacer diagnósticos”, explicaba Polanco en una entrevista concedida al programa de radio dirigido por Fernando Mugarza en Gestiona Radio, Salud XXI. También podéis encontrar toda esta información y mucha más en su libro, Vivir bien sin gluten, que podéis conseguir aquí.

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En la entrevista la doctora se encargó de aclarar algunos mitos muy extendidos sobre la celiaquía. “Tiene que quedar muy claro que la celiaquía es una intolerancia permanente al gluten, es decir una persona es celiaca o no lo es, pero nunca deja de serlo”. Se trata de una enfermedad con base autoinmune que afecta a personas que nacen con una predisposición genética a desarrollar este enfermedad “independientemente de que luego la desarrollen o no, pero si no hay esa predisposición genética no podríamos hablar de celiaquía, hablaríamos de otro tipo de enfermedades, como puede ser la sensibilidad al gluten. Ésta última patología, bastante moderna, no tiene una base autoinmune y el diagnóstico se hace por exclusión, explica Polanco. “Es un cajón de sastre y hay que ser muy cuidadoso a la hora de diagnosticar la sensibilidad al gluten o la intolerancia al gluten no celiaca, tenemos la sospecha de que se abusa de ese diagnóstico y aún no sabemos qué es lo que provoca todo ese cuadro de síntomas”.

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Vivir bien sin gluten, de la Dra. Isabel Polanco Allué.

Y es que cada vez es más habitual encontrarnos con personas que eliminan el gluten de su dieta “por moda o porque se sienten mejor, y es un error que además no hace ningún favor al colectivo celiaco”. Para la doctora autodiagnosticarse como sensible al gluten puede ser peligroso porque se opta por una dieta poco adecuada en la que se recurre a alimentos procesados con gran cantidad de azúcar, grasas, etc… Además, explica Polanco, “hacen un flaco favor a los celiacos, ya que aunque hay más alimentos sin gluten en el mercado, éstos siguen siendo igual de caros, y no siempre llegan al mercado con el control tan riguroso que tienen aquellos alimentos elaborados especialmente para celiacos”.

Además Polanco advierte de un tema muy importante relacionado con la dieta de los celiacos, “hay que tener en cuenta que la dieta sin gluten del celiaco no puede estar basada en este tipo de productos. Por supuesto que se pueden consumir, pero muchas veces para intentar dar una mejor textura y un mejor sabor, se elaboran productos con muchos azúcares, mantequillas, grasas… y si basamos la dieta en estos productos podemos acabar desarrollando enfermedades como la obesidad”. Las claves de la dieta sin gluten se basan en que está debe ser “variada y equilibrada, basada sobre todo en carnes, pescados, legumbres, hortalizas, frutas, verduras, cereales… De ahí se deduce que las personas que optan por una dieta sin gluten por moda lo hacen de manera errónea, el gluten ni engorda ni adelgaza y el consumo diario de estos productos lleva a una dieta desequilibrada, así que ojo con las modas”. Es siempre el especialista el que tiene que hacer las recomendaciones y el seguimiento de la dieta sin gluten. “Nunca autodiagnosticarse, ni eliminar el gluten de la dieta cuando se sospecha que puede haber una celiaquía”.

 

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Sospecha de celiaquía

¿En qué momento hay que acudir al médico con una sospecha de celiaquía? Es importante que la sociedad lo tenga claro, explica Polanco. “Cuando una persona tiene diarreas, el abdomen hinchado, pierde peso, está triste, cansado con ganas de hacer pocas cosas… presenta síntomas relacionados con la celiaquía, pero también son síntomas de muchas otras enfermedades crónicas”. Con este cuadro, el siguiente paso es un análisis de marcadores serológicos para hacer una confirmación de la sospecha clínica. Después la prueba definitiva es la biopsia intestinal”.

El mayor problema es cuando una persona es asintomática o tiene síntomas no digestivos como pueden ser cefaleas, dolores musculares, migrañas, tiroiditis autoinmunes, diabetes… “Todas estas enfermedades se asocian a la enfermedad celiaca y pueden enmascarar la celiaquía, por eso es fundamental que los profesionales conozcan tanto los síntomas clásicos como los menos clásicos de un celiaco, porque es mucho más frecuente que un celiaco no tenga síntomas digestivos a que los presente”.

 Entrevista concedida a Gestiona Radio