Anemia, leucopenia, trombopenia, son manifestaciones hematológicas de la celiaquía, alguna más frecuentes que otras, pero los expertos insisten en indicar la importancia que tiene el hemograma de una persona con sospecha de celiaquía. Un simple análisis de sangre arroja muchísima información que a día de hoy ayuda a los expertos en el diagnóstico de celiaquía.

El hemograma es un análisis, un recuento sanguíneo, que permite analizar tres tipos de células: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, y detectar entre otras cosas, infecciones y otras alteraciones. El hemograma es una prueba muy común y habitual en las consultas de atención primaria, y a día de hoy los expertos en celiaquía insisten en la importancia que tiene este análisis para poder encauzar la sospecha de celiaquía.

La celiaquía es una enfermedad sistémica, tal y como explicamos en la guía 0 Gluten es decir, que afecta a todo el organismo y no sólo al aparato digestivo tal y como se creía hace algunos años. Por eso los síntomas de la celiaquía no hay que buscarlos sólo en el aparato digestivo.

De hecho, expertos como la Dra. Isabel Polanco Allué aseguran que a día de hoy son más las manifestaciones extradigestivas de la celiaquía, que las síntomas digestivos.  El Dr. Luis Rodrigo, también señala la importancia de observar más allá de los síntomas digestivos clásicos, y habla de la anemia ferropénica como la manifestación más común en los celiacos. La Dra. María Jesús Pascual, también confirma que la celiaquía afecta a cualquier órgano.

Pero la anemia ferropénica, como explicamos en la guía 0 Gluten,  la falta de hierro debida a la malabsorción provocada por un intestino dañado a causa del gluten, no es la única manifestación hematológica de los celiacos, aunque es importante destacarla. Se considera anemia ferropénica refractaria, cuando el tratamiento para recuperar los niveles necesarios de hierro, no funciona. Es decir, cuando los suplementos de hierro por vía oral no son efectivos para acabar con esta anemia, es importante pensar en malabsorción intestinal causada por la enfermedad celiaca. La anemia puede ser también por déficit de calcio o de vitamina B12, relacionadas ambas con los problemas de absorción que presenta un intestino dañado.

análisis de sangre de un celiaco

Pero también es frecuente encontrar en la analítica de un celiaco, explica la Dra. Polanco en el Libro Blanco de la Celiaquía, “encontrar presencia de leucopenia, acompañada o no de trombopenia“.

Leucopenia y celiaquia

La leucopenia está muy relacionada con el sistema inmunitario. Seguro que más de una vez habéis oído aquello de “tienes las defensas bajas”. Pues a grandes rasgos en eso consiste la leucopenia. Se trata de un trastorno de la sangre caracterizado por la disminución de los leucocitos, los glóbulos blancos, que son fundamentales en el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmunitario. Por eso la leucopenia debilita nuestro sistema inmunitario y nos hace más vulnerables ante infecciones.

Los síntomas que causa la leucopenia varían, desde estadios leves con fatiga, debilidad, dolores de cabeza, etc. Hasta estadios más graves con frecuentes infecciones, fiebre, neumonía y tromocitopenia. Cuando se presenta leucopenia, es fundamental encontrar la causa que la ha provocado, y a día de hoy la celiaquía es considerada un posible origen.

Trombocitopenia y celiaquía

La trombocitopenia es una alteración producida por una cantidad muy baja de plaquetas, que son las células de la sangre que ayudan a coagularla. Los principales síntomas de la trombocitopenia son las hemorragias. En ocasiones estas aparecen en forma de manchas rojas o violetas en la piel (denominadas petequias o púrpuras respectivamente). Un síntoma común son las hemorragias anormales, hematomas y reglas abundantes en mujeres.

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La trombocitiopenia y la celiaquía aparecen referidos en la literatura médica especialmente cuando se trata de trombocitopenia inmune. La trombocitopenia inmune primaria es un trastorno autoinmune adquirido caracterizado por una disminución transitoria o persistente del recuento de plaquetas con riesgo incrementado de sangramiento. La forma crónica de la enfermedad afecta fundamentalmente a los adultos. Se trata por tanto de una enfermedad autoinmune, al igual que la celiaquía.

Anticuerpos de la Celiaquía

Un hemograma no es una prueba específica para diagnosticar enfermedad celiaca, ni mucho menos. Las pruebas del diagnóstico de enfermedad celiaca son cinco: sintomatología compatible con celiaquía, serología (análisis sanguíneo de anticuerpos), prueba genética, biopsia intestinal y respuesta a la dieta sin gluten, tal y como recoge la guía 0 Gluten .

Por lo que no puede confundirse un hemograma ordinario con un análisis de sangre para determinar si podemos ser celiacos, prueba que recibe el nombre de serología y que analiza una serie de anticuerpos que aparecen en la sangre como respuesta al daño que causa el gluten en el organismo de un celiaco. Los anticuerpos que se utilizan en celiaquía son cuatro, aunque unos se emplean más que otros,  y no siempre arrojan resultados concluyentes. Es decir, si la prueba serológica es positiva, es muy probable que seamos celiacos, pero si la prueba serológica, es decir, los anticuerpos, no es positiva, no se puede descartar la enfermedad celiaca.