La celiaquía en edad adulta tiene una prevalencia igual o superior a la celiaquía en niños, sobre el 1% de la población española. Sin embargo sus síntomas difieren y su diagnóstico puede ser más complicado.

Las cifras de celiacos en edad adulta han aumentado en los últimos años y el 20% de los diagnósticos que se realizan en edad adulta corresponden a personas de más de 60 años, según señalan en la Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de Madrid.

Los síntomas de la celiaquía en edad adulta son muy diferentes a los que presentan los niños celiacos y en muchas ocasiones la celiaquía aparece en una versión silente, es decir, asintomática, complicando aún más despertar la sospecha y por tanto comenzar las pruebas que podrían conducir a un diagnóstico.

El punto más importante para llegar a un diagnóstico de celiaquía consiste simplemente en pensar en su propia existencia frente a una variedad de rasgos clínicos, señalan desde la asociación.

Algunos de los síntomas habituales de la celiaquía en edad adulta son:

  • Episodios frecuentes de ardor
  • Dolor y distensión abdominar
  • Digestiones lentas y pesadas
  • Alteración del hábito intestinal (diarreas y/o estreñimiento)
  • Deficiencia de vitaminas y minerales con lo que puede aparecer anemia, osteoporosis…

Normalmente predominan los síntomas extra digestivos con lo que es más complicado despertar la sospecha en el médico y a veces ésta llega de la mano de una analítica alterada o a través de los estudios familiares que se hacen cuando aparece un celiaco en la familia.

Una vez que aparece la sospecha será el medico especialista el encargado de comenzar las pruebas diagnósticas, un camino que tampoco es sencillo. Al final es una combinación de datos clínicos, analíticos de biopsia duodenal y la respuesta a la Dieta Sin Gluten los que pueden conducir a un diagnóstico definitivo, señalan desde la asociación.

Investigación de un nuevo método de diagnóstico

Las pruebas de la celiaquía no siempre ofrecen un resultado claro, por lo que son muchas las personas que presentan diferentes síntomas y que no tienen un diagnóstico definitivo. Desde el Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, la Dra. Núñez lleva a cabo una investigación para desarrollar un nuevo método de diagnóstico para aquellas personas que presentan dudas en los resultados de las pruebas. El estudio trata de encontrar un marcador común a todos los celiacos. Tras meses de investigación, y un pequeño parón,  en enero retoman la actividad.

En ocasiones cuando los resultados de celiaquía son negativos, pero es evidente que el gluten ocasiona daños al paciente se diagnostica Sensibilidad al gluten, tras descartar la alergia al trigo y la E.C. Se calcula que el 6% de la población española padece esta patología que clínicamente es “indistinguible de la enfermedad celíaca, aunque en la sensibilidad al gluten no celíaca predominan las manifestaciones extradigestivas, como alteraciones del comportamiento, dolores óseos y articulares, calambres, adormecimiento de las extremidades, pérdida de peso o fatiga crónica”, según la Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de Madrid.


Fuente: Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de Madrid.