La celiaquía es una enfermedad autoinmune provocada por una intolerancia al gluten permanente. Sabemos que no es hereditaria en sentido estricto, pero que sí requiere de una predisposición genética para que pueda llegar a desarrollarse. Pero en su desarrollo no sólo la genética influye.  Os hablamos de celiaquía, las causas y factores que pueden influir en su desarrollo. 

Como explicábamos en otro artículo de CELICIDAD, la celiaquía no se hereda, lo que se hereda es el riesgo a desarrollarla en caso de recibir por parte de nuestros padre los genes compatibles con el desarrollo de la enfermedad, como explica la guía 0 Gluten. Pero una persona puede tener esos genes compatibles con la celiaquía y no llegar a desarrollarla nunca, desarrollarla en edad avanzada, en la adolescencia, en la infancia… Por lo que es fundamental saber qué factores ambientales influyen en el desarrollo de la celiaquía, qué hace que unas personas con determinada carga genética desarrollen la enfermedad y que otras con la misma carga genética no lo hagan.

Los genes vinculados con el desarrollo de la celiaquía, lo que sabemos a día de hoy, es que pertenecen al sistema HLA, y son el DQ2, el DQ8 y el half DQ2 principalmente, según explican desde el laboratorio especializado en genética molecular, GENYCA. Entre un 30 y un 40% de la población a nivel mundial presenta estos genes compatibles con la enfermedad celiaca, sin embargo sólo un 1% de la población desarrolla la enfermedad, según la estadística. 

Durante mucho tiempo se ha creído que uno de los factores ambientales que influyen en el posible desarrollo de la enfermedad es la introducción del gluten en la dieta del bebé. Sin embargo tras varios estudios no se ha llegado a una conclusión que arroje luz en esta dirección por lo que la recomendación general que realizan los pediatras es introducir el gluten entre el cuarto y el séptimo mes de vida. Además esta introducción se debe hacer poco a poco, de forma gradual y siempre mientras se mantenga el periodo de lactancia. Pero se trata de una recomendación general de la que en principio no depende el desarrollo de la enfermedad, según los estudios existentes hasta el momento.

Uno de los factores ambientales que sí puede estar detrás del desarrollo de la celiaquía y que explicaría el aumento de casos en las últimas décadas es nuestra alimentación, apuntan desde la Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de Madrid. Cereales como el trigo, el centeno, la cebada, etc, se usan a diario en la industria alimentaria y la presencia del gluten en  la misma es abrumadora porque resulta muy económico. Esta ingesta tan elevada de gluten en Occidente,  puede estar relacionada con el aumento del desarrollo de la enfermedad. La Dra. Polanco en uno de los programas de Celiacos en Directo, señala que en los últimos años, “la incidencia de la celiaquía se ha cuadriplicado”. En relación con esta idea, desde la Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de Madrid señalan que “la importación por los chinos de las dietas occidentales ha llevado la patología a su país”.

Pero hay más factores que pueden ser clave, aunque aún queda mucho camino por recorrer.   Hace unos meses leíamos en la prensa nacional que el desarrollo de infecciones en edad temprana, especialmente relacionadas con el sistema digestivo, pueden tener que ver con la aparición de la celiaquía. A este respecto aún queda mucho por hacer e investigar, pero lo que está claro es que si se descubre de qué manera estos factores influyen en el desarrollo de la enfermedad, podría llegar un día en el que la celiaquía podría llegar a prevenirse.

En este sentido, el Dr. Eduardo Arranz, Profesor de Inmunología, Investigador y ex Presidente de la Sociedad Española de Enfermedad Celiaca (SEEC) apunta que para él una de las líneas de investigación más importantes relacionadas con los factores que influyen en el desarrollo de la celiaquía, son las infecciones víricas. “Estas son muy determinantes, provocan que el intestino sea más susceptible a desarrollar una inflamación. Es necesario estudiarlo”, apunta en una entrevista concedida recientemente a CELICIDAD. El experto indica que hay datos y hay una cierta “estacionalidad” relacionada con el diagnóstico de celiaquía. “Si un niño sufre infecciones víricas, sobre todo de vías respiratorias altas, en las épocas de marzo, abril… deberíamos tener en cuenta estos datos de cara a un diagnóstico”. El doctor señala que aunque aún queda mucho por estudiar en este sentido, es fundamental no olvidarlo y tenerlo en cuenta.

causas ambientales celiaquia

Tiempo después de hablar con el Dr. Arranz, llegó a los medios de comunicación la noticia de un nuevo estudio que señalaba que un reovirus, que normalmente genera cuadros respiratorios e intestinales leves, podría estar relacionado con la celiaquía. Este virus, según los investigadores americanos responsables del estudio, podría ser también el causante de otras enfermedades como la diabetes tipo I, asociada a la celiaquía.

La explicación, según apunta el director de la investigación publicada en Science, señala que los virus intestinales pueden llevar al sistema inmunitario a reaccionar excesivamente al gluten y desencadenar así el desarrollo de la enfermedad celiaca.

Desde la Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de Madrid, también apuntan a otro factor como importante en el desarrollo de la enfermedad y en el aumento de su incidencia en los últimos años: cambios en la microbiología de nuestro intestino debido a una excesiva higiene y a un mayor uso de los antibióticos. Y es que como explicó en el programa Celiacos en Directo la Dra. Alonso, Vicepresidenta de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), el exceso de higiene provoca que nuestro sistema inmunitario se debilite, “no tiene trabajo, está relajado”, y de ahí que las alergias e intolerancias sean más habituales a día de hoy que hace años. 

Por lo tanto, la enfermedad celiaca no sólo depende de una determinada genética, sino que hay una serie de factores ambientales que determinan su desarrollo. Saber hasta qué papel tiene cada uno de ellos es fundamental para conocer el origen de la enfermedad y saber si algún día podría llegar a prevenirse. Pero hasta ahora está todo en el aire.