Hacer la compra sin gluten es uno de los primeros obstáculos al que nos enfrentamos cuando nos diagnostican celiaquía. ¿Y ahora qué voy a comer? Pues prácticamente de todo, pero primero deberemos tener en cuenta ciertos aspectos para que realicemos una compra y por tanto una dieta sin gluten segura. 

Todos los días tenemos que comer, y en el caso de las personas que tenemos celiaquía nuestra salud depende totalmente de nuestra dieta y esto al inicio del diagnóstico genera dudas, inseguridad y miedo en algunos casos. Y es que junto con el diagnóstico no suele haber unas pautas para hacer ni la compra sin gluten ni la dieta sin gluten, un error enorme puesto que hacer esa dieta sin gluten estricta es nuestro único tratamiento.

Así que nos encontramos con una noticia que nos cambia la vida y tenemos que empezar una alimentación para una enfermedad sobre la que no tenemos mucha idea o aún peor, sobre la que hemos leído un montón de mitos. En CELICIDAD pasamos por ello hace muchos años y por eso os dejamos las claves para hacer la compra sin gluten. Además con el complemento de nuestra guía Aprender a Cocinar Sin Gluten, pronto aprenderéis a hacer las cosas correctamente, evitando la contaminación cruzada, con el peligro que supone,  para poder llevar una vida completamente sana y sin gluten.

1- Qué es el gluten: El gluten es una proteína que se encuentra en cereales como el trigo, la cebada, el centeno y sus derivados (kamut, triticale, espelta…). También la avena habitualmente lleva gluten aunque debido a la contaminación cruzada, por lo que si encontráis avena certificada “sin gluten” es avena apta para celiacos. Eso sí, la avena tiene un componente muy similar al gluten que hace que algunos celiacos no lo toleren, así que antes de introducirla, consultad siempre con vuestro médico y hacedlo progresivamente. Con esto claro, hemos de ser conscientes de que el gluten es un elemento muy utilizado en la industria alimentaria actual, ya que es el encargado de dar elasticidad a las masas, es un buen espesante…etc. Así que el gluten puede estar en una enorme cantidad de productos procesados. Tendremos que revisar todo lo que compramos que ya viene hecho: desde salsas, especias, productos congelados, bebidas, embutidos…etc.

2-Alimentos con gluten: Lo primero que tenemos que tener claro es qué productos contienen siempre gluten y por lo tanto no deberemos consumirlos. Algunos de estos alimentos son los siguientes:

Todo tipo de bollería, galletas, masas de pizza, pasta, panes

-Leches de crecimiento con cereales (leches infantiles)

-Cervezas con y sin alcohol (cada vez hay más cervezas sin gluten).hacer la compra sin gluten

-Bebidas de máquinas automáticas expendedoras: son alimentos con gluten los cafés, chocolates, infusiones, caldos, los refrescos en polvo, la malta y las bebidas malteadas.

-Los cereales para el desayuno (aunque sean copos de maíz, sólo se pueden consumir los certificados “sin gluten”).

-Las golosinas a granel que no están etiquetadas son alimentos con gluteten.

-Helados a granel (en los que no se pueden ver los ingredientes), helados con barquillo, bizcocho, galleta y oblea son con gluten.

-Harinas de cereales con gluten, almidones y sémolas de trigo, avena, cebada, centeno, triticale, kamut, cous cous y espelta, tienen gluten.

-Verduras congeladas con bechamel.

-Los yogures con cereales.

-Pescados congelados que vienen ya rebozados o empanados

-Tortitas de comida mexicana son alimentos con gluten aunque sean de maíz (por contaminación, a no ser que se especifique lo contrario).

-Polvorones, mantecados, llevan gluten.

-Germen y salvado de trigo

3- Alimentos Genéricos: Una vez que sabemos lo que NO podemos incluir en nuestra compra sin gluten, debemos descubrir el inmenso mundo de los productos y alimentos genéricos o también llamados 0 gluten. De hecho son fundamentales y debemos basar nuestra dieta en su consumo. Se trata de la carne, los huevos, el pescado, las verduras, la leche, las frutas, hortalizas… Todos ellos productos sin procesar que de manera natural no llevan gluten. Como de forma natural no contienen la proteína enemiga, no tienen porqué estar etiquetados como “Sin Gluten”. Sería raro e ilegal encontrar por ejemplo unos cogollos de lechuga etiquetados “sin gluten”. Eso sí, si vamos a la carnicería y queremos comprar una bandeja de filetes de pollo adobados, sí nos tendremos que fijar en la etiqueta porque esos filetes de pollo genéricos han sido adobados, por lo que ya es un producto procesado. Los genéricos son la clave de nuestra alimentación y los podremos consumir siempre y cuando no indiquen lo contrario. Es decir si por problemas de contaminación una lubina congelada sin procesar puede contener gluten, deberá indicarse. Si no pone nada, producto libre de gluten. Nosotros hemos elaborado una guía con todos los productos genéricos aptos para celiacos. Es gratuita al suscribirse a nuestra newsletter.

compra sin gluten

 

4-Productos elaborados específicamente para celiacos: Grandes aliados que se esfuerzan por ofrecer al colectivo celiaco productos que sustituyen a aquellos que siempre llevan gluten como panes, galletas, bollería, pastas, pizza… En el mercado actual nos encontramos con todo tipo de productos elaborados específicamente para celiacos que contienen un máximo de 20 ppms de gluten, por lo que los podemos consumir e incluir en nuestra compra sin gluten con total seguridad. Marcas como Manacel, Airos, Proceli, Schär, Beiker, Esgir, llevan muchos años trabajando y a día de hoy podemos encontrar sus productos en grandes superficies.

5-Etiquetado sin gluten:  Según la normativa actual de etiquetado los productos deben señalar en su composición, un total de 14 alérgenos y hacerlo además con una tipografía diferente para que destaquen más. Es decir, si un producto lleva gluten entre sus ingredientes, o algún cereal con gluten,  debe especificarse claramente. Pero no es tan fácil descubrir si un producto lleva o no gluten. Por desgracia el actual reglamento permite que “las trazas” no se especifiquen en el etiquetado, de manera que si un producto que no lleva gluten, en el proceso de envasado se ha contaminado y puede contener trazas de gluten que hacen que ese producto ya no sea seguro para los celiacos, no tiene porqué indicarlo en la etiqueta. Por esa razón, con mirar sólo los ingredientes de un producto no podremos estar seguros de que es apto para celiacos.

Sin embargo hay algunas empresas que sí que etiquetan las trazas en caso de que sus productos las tengan. En este reportaje de Cocina Fácil Sin Gluten, aparece una relación de las mismas.

Es muy importante que nunca demos nada por “libre de gluten” sin haberlo comprobado positivamente. Ocurre a menudo con harinas de cereales que de manera natural no llevan gluten, como el maíz. Las harinas son un producto muy susceptible de ser contaminadas, porque normalmente provienen de empresas que tienen distintas harinas, por lo que siempre deberemos asegurarnos de que llevan la indicación “Sin Gluten”.

6- Sellos sin gluten: Además de los productos genéricos y de aquellos etiquetados de forma responsable que no llevan gluten, también encontramos a día de hoy muchos productos etiquetados con un sello específico que reza “sin gluten”. Todos estos productos son aptos y son muchísimos. Eso sí, ojo, porque ha cambiado el reglamento y desde el año pasado se permite también la leyenda “bajo en gluten”, que no son aptos para celiacos. Pero si nos encontramos con “Sin Gluten” significa que contienen menos de 20 ppms y por tanto son aptos para la compra sin gluten. Estos sellos pueden ser sellos oficiales de FACE o de alguna otra institución o pueden ser los sellos que han creado las propias marcas comerciales.

comprar sin gluten

7-Asociaciones: Las distintas asociaciones de celiacos, tanto las pertenecientes a FACE como las que no, suelen ofrecer a sus socios un libro en el que aparecen los productos que son aptos para el consumo de celiacos.

Saltarse la dieta sin gluten: las consecuencias

La dieta sin gluten es el único tratamiento para la celiaquía a día de hoy, y esta ha de ser estricta y de por vida. La más mínima cantidad de gluten provoca una respuesta en el organismo del celiaco que acaba dañando las vellosidades intestinales. En ocasiones esa reacción tiene consecuencias a nivel externo con síntomas como diarreas, vómitos, cansancio, problemas de piel…etc. En otras ocasiones nuestro organismo se dañará internamente pero no habrá síntomas externos. Eso quiere decir que no podemos consumir ni la más mínima cantidad de gluten, porque el daño más grave y preocupante es el interno y ese se produce siempre que consumimos gluten, por muy pequeña que sea la cantidad. Las consecuencias de contaminarse o de saltarse la dieta sin gluten, pueden ser realmente graves a largo plazo. En la guía 0 gluten encontraréis todo lo necesario para llevar una vida 100% sin gluten.